Domingo 19 de Mayo del 2013

ecos

¿Un nuevo patrón de desarrollo regional?

Jefe del Departamento de Investigación en Población y Desarrollo

En las últimas dos décadas el país ha experimentado un importante proceso de reestructuración, el cual ha modificado las tendencias tanto de la distribución territorial de las actividades económicas como de la población, pasando de un patrón altamente concentrado, en unas cuantas ciudades y regiones, a uno más diversificado.

La globalización, ha tenido como resultado el desplazamiento de algunas ramas industriales importantes del centro hacia el occidente y norte del país; es decir, anteriormente se daba una concentración de manufacturas localizadas en la zona metropolitana de la ciudad de México y ahora se están desplazando hacia la corona de ciudades de la región de Toluca, Cuernavaca-Cuautla, Puebla-Tlaxcala, Pachuca y Querétaro, además del surgimiento y consolidación de polos turísticos de playa y el dinamismo de la maquila de exportación en las ciudades de la frontera norte.

Como consecuencia, el crecimiento y la distribución territorial de la población también ha experimentado cambios importantes, entre los que destaca la desaceleración del crecimiento de las principales urbes del país y la reorientación de los flujos migratorios hacia las ciudades medias y pequeñas. Muestra de lo anterior, es el estado de México y el Distrito Federal, entidades que en conjunto concentran al 22% de la población nacional y que en los últimos años, su capacidad para absorber a la población migrante, ha disminuido. Por ejemplo, en los últimos cinco años, la tasa de crecimiento del Distrito Federal es de sólo 0.1%; en contraste las entidades de Quintana Roo y Baja California Sur presentan tasas de crecimiento de 4.7% y 3.6% respectivamente.   

Estos procesos significan a un mismo tiempo oportunidades y desafíos para el desarrollo nacional, así como para el logro del mejoramiento de las condiciones de vida de la población.          

En el 2005, el sistema nacional de ciudades estaba conformado por 550 localidades de más de 15 mil habitantes, donde residen poco más de 64.8 millones de personas, quienes representan el 62.8% de la población nacional. Este sistema está conformado por 427 ciudades pequeñas (entre 15 mil y 99,999 habitantes) donde radica 14.3 millones de mexicanos; 112 ciudades medias (entre 100 mil y 999,999 habitantes) con más de 35 millones; y finalmente, 11 grandes ciudades (mayores a 1 millón de habitantes) con una población de14 millones. Es importante mencionar, que en los últimos diez años, las grandes ciudades y las ciudades pequeñas tuvieron una tasa de crecimiento menor al promedio urbano (2.3%), mientras que las ciudades medias crecieron a un ritmo de tres por ciento anual.   

Estas cifras revelan que las tendencias asociadas al proceso de globalización y al derrotero regional que sigue el nuevo patrón de desarrollo, están contribuyendo a avanzar en la transición del antiguo patrón de crecimiento (caracterizado por la concentración poblacional en unas cuantas grandes ciudades) hacia uno más diversificado. Entre otras manifestaciones, estas tendencias se expresan en la concentración de servicios especializados de alto nivel en las grandes ciudades: la aparición de procesos de desconcentración industrial a corta distancia, como ocurre en el conglomerado megalopolitano del centro del país; la formación de nuevas regiones industriales en torno a la ubicación de plantas ensambladoras, principalmente en la región norte del país y en las ciudades fronterizas; y el deterioro de regiones y ciudades como producto del proceso de desindustrialización o pérdida de dinamismo de ciertas actividades económicas, como ocurre en algunas ciudades dedicadas a la minería o a la explotación y refinación de petróleo.

La Política de Población reconoce en el proceso de reordenamiento económico una valiosa oportunidad para fortalecer la atractividad de las ciudades con potencial de desarrollo sustentable. Los retos que impone el crecimiento y la expansión de las ciudades bajo el esquema de globalización, demandan la puesta en marcha de políticas y estrategias integrales y de largo plazo, que conduzcan el desarrollo urbano de una manera eficiente, aprovechen las ventajas competitivas de las ciudades, incentiven la inversión productiva y la creación de empleos, al tiempo que favorezcan la elevación de los niveles de vida de la población.

Bibliografía.

INEGI. II Conteo General de Población y Vivienda, 2005

INEGI. XII Censo General de Población y Vivienda, 2000.

CONAPO. Programa Nacional de Población.

 

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