Martes 21 de Mayo del 2013

rutaciudadana

Oportunidad para dignificar el quehacer informativo en Puebla

Aunque en los años más recientes algunas prácticas periodísticas en Puebla constituyeron importantes episodios de reivindicación de la libertad de expresión, en la práctica es poca su contribución al quehacer democrático de la entidad.

Las innovaciones tecnológicas que han cambiado radicalmente las relaciones entre los medios de comunicación, el sistema político y la ciudadanía, parecen no adquirir mayor significación pero a pesar de las nuevas herramientas se mantiene el modelo de supeditación al poder político vigente desde hace muchos años. La supuesta competencia entre las empresas de comunicación no existe, lo que determina que funcionarios públicos y actores políticos definan y establezcan la agenda pública a su antojo. La capacidad de los medios de influir en las decisiones de voto de la población o incidir permanentemente en la construcción de la opinión pública es limitada, lo que quedó demostrado en el proceso electoral reciente donde el debate fue limitado e inmovilizador, además de que  fueron superados por otras acciones directas emprendidas por los propios partidos, los candidatos y distintos grupos sociales.

De igual modo, la exagerada difusión de estudios de opinión sin sustento para mostrar tendencias en los procesos electorales y aceptación o rechazo a la gestión gubernamental, ha generado suspicacia y desconfianza en la ciudadanía tanto por la manipulación que han realizado los partidos y gobiernos como porque los medios de comunicación se han prestado a una interpretación equivocada de resultados para generar desconcierto.

Ni que decir de la publicidad política en la que -con ganancias económicas considerables- se colabora en la construcción de ilusiones y la impunidad de personajes públicos a pesar de los muy precarios y amargos resultados. En ese sentido, dado que en el proceso de transición democrática la intervención de los medios de comunicación es cada vez más importante, resulta pertinente un momento de reflexión sobre el sentido social de la representación mediática y el verdadero ejercicio de la libertad de expresión en este nuevo momento político de la entidad. Los gobiernos gastan millones de pesos al año en la compra de publicidad y otorgan subsidios a periódicos y periodistas para asegurar la presencia continua de personajes en los mejores espacios de la semana.

También fomentan redes sociales en la red y operan páginas y blogs para la autopromoción. Sin embargo, habría que preguntarse si eso ha beneficiado el quehacer político en nuestro estado y si esas prácticas han demostrado que ahora se tienen mejores gobiernos que antes.

La intermediación de los medios de comunicación es relevante cuando se vuelve consustancial a los procesos políticos y la gestión del gobierno, al tiempo que contribuye a la construcción de la cotidianidad democrática. En cada estado de nuestro país ese proceso es condicionado por el entorno, en el cual se refleja la particular cultura política, los avances en materia de transparencia institucional, el debate de tradiciones e ideologías existentes, así con los modelos de gestión pública, las formas de participación ciudadana y el desarrollo del sistema de comunicación. Por ello, corresponde a la sociedad evaluar el ejercicio de los medios y proponer maneras distintas de actuación para eliminar los vicio0s del pasado que amenazan con adaptarse una vez más a la nueva realidad.


La idea de que la democracia converge en los medios de comunicación ha originado en otros contextos, por ejemplo, una nueva cultura periodística cuya creencia sostiene que acontecimientos particulares de impacto social o político, vinculadas a las formas de actuar de los gobiernos y las diferentes posturas políticas, están interrelacionadas y deben ser consideradas como un referente para explicar el contexto de la vida pública.

En tal forma, la democracia mediática se constituye en un campo de investigación cuyo objeto de interés es la adaptación de los partidos políticos, las instituciones gubernamentales, los congresos, autoridades judiciales y sociedad civil organizada a ese nuevo espacio público de debate, negociación y acuerdo, donde la agenda se determina por la libertad de expresión, la transparencia, el cumplimiento de la ley y la rendición de cuentas. Mediante ella se busca explicar los fenómenos y sus consecuencias, describir las preocupaciones sociales, identificar los asuntos relevantes y difundir los resultados de distintas experiencias.

Así, el proceso de modernización de los medios de comunicación se traduce en un periodismo políticamente más informativo y plural, el cual atrae la atención de una amplia audiencia y guarda celosamente su independencia. Se presenta como un observador objetivo y desinteresado que se interpone entre los líderes políticos y el público y puede hablar con más autoridad y credibilidad por su posición de mayor independencia ante la influencia del gobierno y los partidos políticos. Esto que parece una verdad incuestionable, pareció olvidarse en el último lustro en el espacio público poblano toda vez que durante ese tiempo se reprodujeron los modelos de control, manipulación y negociación de la información política para mantener y sobrevalorar la imagen de un gobierno carente de capacidad, honestidad y recato. Es de esperar que con la transición ?que no alternancia-, cada quien realice su propia autoevaluación y ejerza en el futuro su labor con mayor nivel de responsabilidad, ética y sentido democrático..

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Paga Obama el costo político de la afectación de intereses

La llegada de Barack Obama a la Presidencia de Estados Unidos se interpretó en su momento como una gran oportunidad para reconciliar al país, luego de ocho años de simulación política y déficit financiero para asegurar una supuesta seguridad ante las amenazas constantes del exterior. Sin embargo, el mismo Presidente ha reconocido su insatisfacción por no poder avanzar en ese sentido e incluso haber retrocedido en algunos aspectos.

El número de estadounidenses que creen equivocadamente que Obama es musulmán ha crecido hasta un 18 por ciento desde que tomó posesión. Asimismo, se han extendido las afirmaciones de que no nació en el territorio estadounidense y que sus reformas no corresponden con las necesidades e intereses de la sociedad estadounidenses.

De esta manera,  el hombre que se distinguió por su gran capacidad para comunicar y cautivar a muchos grupos sociales con una propuesta política de cambio y esperanza durante el proceso electoral de 2008, es hoy enormemente incapaz de comunicar a la compleja diversidad social estadounidense sus decisiones y labor como Presidente.

Ante la ineficacia y debilidad en la comunicación del gobierno de Obama, la contraofensiva de los sectores más radicales de la derecha y sus aliados de los medios de comunicación se ha hecho cada vez más presente para polarizar a una sociedad ansiosa, ahondar más en la incertidumbre y favorecer la decepción por la falta de políticas públicas que reviertan la compleja realidad económica del país.

En ese sentido, a falta de una estrategia de comunicación inteligente y la carencia de operadores con capacidad para el debate político, algunos comentaristas de las televisoras y columnistas de los diarios e Internet se han convertido en los principales opositores a las iniciativas del Presidente.

Uno de los más destacados es Glenn Beck, comentarista de la cadena Fox News, quien ha actuado como el gran protagonista en la mayor demostración de fuerza del movimiento de extrema derecha conocido como Tea Party. En la última embestida, Obama, ha sido criticado por haber respaldado la construcción de una mezquita en New York, a tres cuadras de la zona cero, pese a una oposición social del más del 60 por ciento.

De igual forma, ha sido cuestionado por haberse sumado a los grupos que solicitaron al pastor Terry Jones que renunciara a su espectáculo de quema del Corán. Tanta ha sido la presión que Obama se ha visto obligado a reiterar en sus intervenciones públicas que su religión es el cristianismo, que defiende el derecho de los musulmanes a construir la mezquita -templo religioso dentro de un gran centro cultural- porque las leyes del país así lo permiten y no porque comparta esas ideas o proyectos en particular. Asimismo, que la quema del Corán incidirá grandemente en la polarización mundial y el activismo de los grupos más radicales del Islam.

Pero, ¿por qué Obama se transformó de un político inspirador de la esperanza nacional en un Presidente continuamente acusado por no saber comunicarse con su país y mantener una irritante distancia con los grupos sociales que hasta hace poco lo admiraban?. Para nadie es desconocido que el Presidente y su equipo han cometido errores y mostrado algunas inconsistencias. Sin embargo, ella no es razón suficiente para que en un breve lapso su administración sea cuestionada de manera tan radical y pongan en duda todas sus iniciativas. Por ello, la razón debe buscarse en la insatisfacción de expectativas y el profundo malestar social por el estancamiento económico. Esto a pesar de los esfuerzos de la administración por revertirlo.

La gente busca responsabilizar a Obama de no saber superar la catástrofe financiera heredada, sin considerar que muchas de sus acciones han evitado un colapso económico todavía mayor. Lo único que perciben es que no consiguen trabajo, que hay una incertidumbre social generalizada y que su futuro es poco alentador.

En tal forma, en una encuesta de la CBS se revela que solo 13 por ciento de los estadounidenses creen que los programas económicos de Obama les han ayudado mientras un 63 opina que no han tenido efecto alguno.

Estas percepciones negativas sobre Obama que han sido potenciadas por campañas constantes de sus adversarios políticos, se deben fundamentalmente a que ha tocado muchos y muy poderosos intereses y afectado el establishment de muchos años. Las reformas prometidas durante el proceso electoral solo fueron cuestionadas hasta que las llevó a cabo, por lo que los afectados se han movilizado de distintas maneras para impedir a toda costa que esos cambios se materialicen.

En ese sentido, si gobernar el país que heredó de George Bush era un reto difícil para Obama con el legado de reacciones ante los cambios que él mismo ha llevado a cabo será aun más difícil. En la actualidad los medios de comunicación parecen ensañarse contra Obama y no pierden oportunidad para difundir cualquier tipo de cuestionamiento.

Es el caso del arzobispo sudafricano Desmond Tutu, quien recientemente publicó un artículo criticando ferozmente al Presidente porque el gobierno estadounidense redujo los fondos para la lucha contra el sida en África. Asimismo, The Washington Post informó que la Cámara de Comercio gasta tres millones de dólares por semana para revertir las iniciativas del Presidente.

También el movimiento laboral estadounidense afirmó que Obama no hace lo que ellos quieren y las élites de Wall Street se sienten marginados porque Obama ya no asiste a sus fiestas y se mantiene a una justa distancia.

Algunos de los donantes de las campañas políticas se quejan de que Obama no solo les ha negado cargos de influencia en su gobierno, sino que además ya ni siquiera los invita a las recepciones y cenas en la Casa Blanca. 

Los militares también están molestos porque por primera vez sufren fuertes recortes presupuestarios. Mientras tanto los ecologistas están furiosos porque Obama no apoya sus exigencias con leyes más restrictivas. A la industria petrolera le ha impuesto severas regulaciones ambientales, al tiempo que el lobby judío se queja porque Obama presiona al gobierno israelí para que haga concesiones a los palestinos. Las industrias farmacéutica y hospitalaria no le perdonan la reforma al sistema de salud, mientras los bancos siguen indignados con las nuevas reglas. Ello sin olvidar a los 12 millones de inmigrantes indocumentados que esperan ansiosos la reforma a las regulaciones migratorias.

En ese contexto, están las elecciones del 2 de noviembre del presente año donde se decide un tercio del Senado, toda la Cámara de Representantes y 28 gubernaturas estatales. En ellas, como se ha insistido, las intenciones de voto parecen indicar que el Partido Demócrata perderá la mayoría que ha tenido en la Cámara baja y que mantendrá un precario dominio en el Senado. Hasta este momento e Partido Demócrata ha sido capaz de transmitir una imagen de eficacia de la administración en el Congreso.

Dividido entre numerosas tendencias, a veces irreconciliables, pendientes de intereses particulares con frecuencia contrapuestos a los de Obama, ellos no han sido el soporte que el Presidente necesitaba a pesar de su amplia mayoría. A su descrédito ha contribuido una oposición Republicana más experimentada que apostó desde el inicio por una estrategia obstruccionista de la que no se han librado. Por ello, algunos nombramientos de cargos todavía están pendientes de confirmación parlamentaria. *

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Obama, de la esperanza desbordante a laincomprensión generalizada

En una búsqueda obligada por reafirmar su legitimidad política y garantizar que la mayoría Demócrata se mantenga en el congreso federal y pueda continuar con las reformas ofertadas durante la campaña electoral, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realiza giras por distintos Estados del país para recaudar fondos y hacer campaña en favor de diversos candidatos de su partido que participarán este mes de agosto en las elecciones primarias de nominación.

En ellas, como es sabido, se decidirá quién participará oficialmente en las elecciones del próximo noviembre para renovar las 435 curules de la Cámara de Representantes y 37 de las 100 que integran el Senado federal, además de elegirse 34 de los 50 gubernaturas del país. A diez semanas de la elección oficial, la mayoría de las encuestas locales y nacionales manifiestan una tendencia positiva hacia los candidatos Republicanos, al tiempo que la popularidad del Presidente Obama se ubica en su índice histórico más bajo.

Por ello, algunos candidatos tratan de distanciarse coyunturalmente del Presidente y de esa manera ganar algunos votos entre los Demócratas decepcionados y los electores indecisos.

Obama ha visitado los Estados de Washington, California y Wisconsin, los cuales fueron importantes en las pasadas elecciones presidenciales de 2008. Sin embargo, a dos años de esa elección las encuestas demuestran que la confianza popular se ha alejado del Partido Demócrata dada la lenta recuperación económica del país, la polémica reforma sanitaria, la ley financiera, la catástrofe ecológica en el Golfo de México y el retraso en la definición de una reforma migratoria.

Según un reporte reciente de la encuestadora Rasmussen, los candidatos Republicanos aventajan por 12 puntos a los Demócratas en una intensión de voto del 48 al 36 por ciento. En efecto, en un sondeo de la compañía Survey USA la aspirante Republicana al Senado por el Estado de California, Carly Fiorina, ex alta ejecutiva de Hewlett-Packard (1999-2005) y antigua vicepresidente ejecutiva de AT&T, supera a la Demócrata Bárbara Boxer, quien ocupa ese escaño desde 1993, por un 5 por ciento en las intenciones de voto.

En Ohio, el Gobernador Demócrata Edward Strickland está abajo en las tendencias por casi nueve puntos de diferencia para una eventual reelección frente al Republicano John Kasich, ex Presidente del Comité de Presupuesto en la Cámara de Representantes donde se destacó como un recio conservador en materia fiscal. Es también un conocido conductor y ejecutivo de la cadena de televisión Fox News.

El Presidente Obama enfrenta también las reticencias de varios candidatos Demócratas que, en una búsqueda desesperada por ganar votos, guardan justa distancia de un mandatario que pierde rápidamente niveles de popularidad.

En ese sentido, algunos candidatos de gran afinidad anterior perciben que la cercanía con el Presidente puede resultar negativa en sus aspiraciones. Tal es el caso del líder de la mayoría Demócrata en el Senado, Harry Reid, quien este año busca su cuarta reelección por el Estado de Nevada.

Según la última encuesta de Rasmussen, Reid está actualmente empatado con su contrincante Sharon Angle, una de las candidatas Republicanas auspiciadas por el movimiento ultraconservador conocido como Tea Party. Cuando Obama defendió la semana pasada el derecho de una organización musulmana a construir una mezquita cerca de la zona cero de Nueva York, Reid rápidamente se desmarcó argumentando -como también lo hicieron muchos Republicanos conservadores como Sarah Palin y Rudolph Giuliani- que aunque constitucionalmente se puede construir una mezquita en el territorio ?el sentido común lo desaconseja?.

Los asesores de Obama han reconocido que en la polémica de la mezquita privó más una convicción personal del Presidente que una prospectiva política, por lo que sus declaraciones pudieran tener graves consecuencias para los miembros de su partido que compiten para las elecciones de noviembre.

Según la encuestadora Gallup, actualmente solo un 42 por ciento de los votantes aprueba la gestión de Obama y un 51 por ciento la desaprueba. Asimismo, a un año y medio de su toma de posesión (enero de 2009), cuando disfrutaba de una popularidad del 67 por ciento, Obama se ha visto obligado a explicarle reiteradamente a la nación qué es lo que su administración está haciendo y cómo va a lograr mejorar el bienestar social perdido.

También las dudas sobre la capacidad de gestión del Presidente en el seno del partido Demócrata han resultado, en algunos casos, bastante extremas. Es el caso del candidato por Indiana, Joe Donnelly, quien en su afán de reelegirse como Representante ha publicado un anuncio con imágenes de Obama en el que asegura: "No trabajo para él". Ante casos como este, el Presidente del partido y ex gobernador de Virginia, Tim Kaine, ha declarado que muchos ?Demócratas tienen miedo de reconocer lo que son y equivocadamente reniegan de sus líderes?.

Estos acontecimientos demuestran que la unidad en el Partido Demócrata, que permitió el importante resultado en las elecciones federales de 2008, se ha fracturado una vez más.

Este hecho debilita al Presidente, sobre todo porque permite el resurgimiento de grupos tradicionales opositores al liberalismo radical de su administración y agudiza la resistencia de varios legisladores hacia una reforma más a fondo de la economía estadounidense. De igual forma, los movimientos ultraconservadores en el Partido Republicano avanzan rápidamente y obtienen mayor influencia con miras a las elecciones de 2012. Ello ha quedado de manifiesto en distintas jornadas de nominación para las elecciones de noviembre, donde los electores del Estado de Colorado ?por ejemplo- si bien le otorgaron la victoria a Michael Bennet, un aspirante al Senado apoyado por la Casa Blanca, también favorecieron a Ken Buck, un candidato afín al movimiento del Tea Party. Michael Bennet consiguió la nominación sobre su competidor, el ex presidente de la Cámara de Representantes estatal Andrew Romanoff, por una diferencia de ocho puntos porcentuales.

Obama participó en una intensa campaña en su favor, convirtiendo la contienda en un asunto casi personal. Fue también él quien en su momento le abrió la puerta del Senado para ocupar en 2009 la curul de Ken Salazar, al asumir este último el cargo de Secretario del Interior. El ex Presidente Bill Clinton apoyó el voto Demócrata en favor de Romanoff, no sólo por su destacada participación en favor de su esposa Hillary en las primarias presidenciales de 2008 sino también como una forma de balancear el poder Demócrata en el congreso federal.

Ken Buck, por su parte, aunque es un desconocido en Washington en su condado es ampliamente reconocido por su trabajo de fiscal. Él superó a Jane Norton, un activo importante del Partido Republicano que fue vicegobernadora del Estado entre 2003 y 200. Al celebrar su victoria, Buck utilizó el discurso que define al Tea Party: "Vamos a ofrecer nuestra cooperación a aquellos votantes independientes y Demócratas que también están hartos de Washington".

Buck es el tercer candidato del Tea Party nominado para las elecciones de  noviembre, tras las victorias de Sharron Angle para el Senado por el Estado de Nevada y Rand Paul para el mismo cargo en el Estado de Kentucky. Otro de las candidatas de ese movimiento conservador, la ex secretaria del Estado de Georgia, Karen Handel, perdió en una elección ajustadísima la nominación Republicana para Gobernador ante el Representante Federal Republicano Nathan Deal. Ella había recibido el total apoyo de la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, quien se ha destacado como una de las líderes más importantes del Tea Party. Otros dos baluartes de ese movimiento, el ex candidato presidencial Mike Huckabee y el ex Presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, apoyaron al vencedor final de la contienda en Georgia, Nathan Deal, con lo que la sinergia se fortaleció.

En Connecticut, otra desconocida para la clase política dirigente apoyada por el Tea Party logró la nominación del Partido Republicano para el Senado federal. Se trata de la empresaria y ex ejecutiva de la agrupación de lucha libre World Wrestling Entertainment, Linda McMahon, quien logró la candidatura para enfrentar al actual Fiscal General del Estado, el Demócrata Richard Blumental. Connecticut es un bastión histórico del Partido Demócrata que luego de muchos años puede cambiar de orientación.

De esta manera, al igual que sucedió con el Presidente George W. Bush en su momento, el contexto económico y social actúa en contra de la administración Obama y parece presagiar una dolorosa derrota frente a los grupos más conservadores con miras a la eventual reelección en el año 2012.

   

Helen Thomas: el ocaso de una librepensadora

Con una muy larga trayectoria como reportera, Helen Thomas fue hasta hace un mes otro de los símbolos de la élite periodística estadounidense al cubrir de manera regular la codiciada fuente presidencial. Desde el mandato de John F. Kennedy en 1960 hasta el de Barack Obama en 2010, la llamada decana de los reporteros y corresponsales acreditados ante la Casa Blanca se sentaba en la primera fila -justo frente al pódium de prensa- siendo siempre la última en preguntar a los presidentes o voceros. Era ampliamente conocida porque siempre empezaba su participación diciendo: ?Gracias señor Presidente?.

Helen Thomas nació en agosto de 1920 en Winchester (Kentucky) en el seno de una familia cristiana de origen libanés. Creció en Detroit (Michigan) y estudió Periodismo en la Universidad de Wayne, donde se graduó en 1942.

Empezó su carrera en el periódico Washington Daily News como transcriptora de textos. En 1943 se incorporó a la agencia United Press International (UPI), donde elaboraba un servicio de radio sobre temas femeninos. Poco después, se integró como columnista para Hearst Corporation y en 1955 fue designada por UPI a las fuentes de justicia, salud y bienestar.

En noviembre de 1960, luego del triunfo electoral del Demócrata John F. Kennedy, comenzó a informar para la agencia sobre las actividades de los presidentes estadounidenses al integrarse al pool de prensa asignado a la Casa Blanca.

Cubrió esa fuente durante 50 años continuos, informando sobre las administraciones de Lyndon Johnson, Richard Nixon (2 periodos), Gerald Ford, James Carter, Ronald Reagan (2 periodos), George Bush padre, William Clinton (2 periodos), George Bush hijo (2 periodos) y Barack Obama. Durante muchos de esos años fungió como jefa del grupo de UPI en la Casa Blanca. Ello se convirtió en una auténtica institución, admirada por muchos y temida por otros, al ser una crítica aguda de la política exterior estadounidense hacia Medio Oriente y su parcialidad al gobierno israelí. Fue una integrante prominente de la White House Press Corps., se convirtió también en la primera mujer funcionaria del National Press Club, así como la primera mujer miembro y presidente de la White House Correspondents Association.

En 1975 fue la primera mujer miembro del Gridiron Club. Ha escrito durante su vida cuatro libros que constituyen verdaderos tratados de periodismo, sobre todo el último titulado Watchdogs of Democracy?: The Waning Washington Press Corps and How It Has Failed the Public.

No obstante, al igual que muchos otros personajes del periodismo y la política estadounidense que fueron referentes importantes durante el pasado siglo, su buena estrella y métodos de trabajo comenzaron a declinar cuando en el año 2000 renunció a la United Press International tras 57 años de servicio continuo al argumentar desacuerdos con la orientación ideológica de los nuevos propietarios.

En efecto, la compra de UPI por parte del corporativo News World Communications, una compañía multimedios cuyo principal periódico es The Washington Times, con periódicos y revistas en más de 20 países y en cuatro idiomas diferentes, generó un cambio tecnológico y editorial en las políticas de la agencia que Thomas consideró contrarias a sus convicciones. Ella perteneció a una generación de periodistas que buscaban eliminar las prácticas monopólicas y el control de la información por unas cuantas empresas, por lo que el hecho de producir en exclusiva para los medios del consorcio le pareció ?impropio e indebido?. Por tanto, continuó su labor como columnista de grupo Hearst Corporation, antiguo propietario de la agencia UPI.

Posteriormente, el 21 de marzo de 2006 sorprendió al Presidente George W. Bush y sus colegas con la siguiente aseveración: ?Me gustaría preguntarle a usted, señor Presidente, sobre su decisión de invadir Iraq, hecho que ha causado la muerte de miles de estadounidenses e iraquíes y profundas heridas en muchas personas para toda la vida. Cada una de las razones, al menos las conocidas públicamente, han resultado no ser ciertas. Por ello, mi pregunta es: ¿Por qué usted realmente deseaba ir a la guerra?. ¿Cuál fue su verdadera razón?. 

A partir de entonces y hasta el arribo del Presidente Barack Obama, la señora Thomas ?como todos la llamaban- fue relegada al fondo de la sala de prensa de la Casa Blanca y sus solicitudes de información sistemáticamente ignoradas. Ante ello, llegó a declarar a muchos de sus colegas más cercanos: ?Estoy cubriendo al peor Presidente en la historia de los Estados Unidos?. Pese a ello, el 19 de febrero de 2009, el día que Barack Obama participó en su primer encuentro con los reporteros y corresponsales acreditados, el mandatario instruyó a su equipo para que se sentara a Helen Thomas nuevamente frente al pódium y extendieran las consideraciones por su trayectoria. Al término, solicitó una fotografía con ella como un acto de reivindicación ante los colegas presentes y los medios de comunicación del país. Ello, sin embargo, no eliminó sus controversiales preguntas en las ruedas de prensa diarias ?sobre todo del portavoz presidencial. Robert Gibbs- del que se ganó una abierta enemistad. 

El 27 de mayo de 2010 sus convicciones políticas volvieron a manifestarse de manera pública, cuando ante una nueva ofensiva israelí a la franja de Gaza expresó en un video que los judíos: "Deberían irse cuanto antes de Palestina" y los invitó además a regresar a Alemania, Polonia y Ucrania. Ello fue cuestionado por el rabino David Nesenoff, poco después de que el Presidente Obama había asistido al acto conmemorativo de la resistencia judía.

La postura antisemita de la columnista fue rápidamente circulada en las redes sociales, provocando una reacción de rechazo de las élites estadounidenses fuertemente influidas por el enclave judío. Ese mismo día durante una rueda de prensa de Robert Gibbs, la periodista acusó al gobierno israelí de cometer "una masacre intencionada y un crimen internacional?. Si lo hubiese hecho cualquier otro país, dijo irónicamente, ?nos hubiésemos levantado en armas".

Casi de manera inmediata, la Casa Blanca distribuyó un comunicado en el que calificó esas declaraciones como "ofensivas y reprobables", lo que provocó  numerosas críticas de políticos y del propio cuerpo de corresponsales acreditados ante la fuente presidencial.

Por ello, la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca calificó los comentarios de Thomas como "indefendibles". Muchos en nuestra profesión que hemos conocido a Helen durante años, expresó la junta directiva, ?nos hemos entristecido por sus comentarios, especialmente desafortunados a la luz de su papel como pionera en la cobertura de la Casa Blanca".

Ellos tenían previsto celebrar una reunión extraordinaria para decidir si retiraban a Thomas del asiento de honor con su nombre en la primera fila de la sala de prensa de la Casa Blanca, por lo que  en su página de Internet emitió una aclaración donde lamentó "profundamente los comentarios [que hice] sobre los israelíes y los palestinos. Ese comentario no refleja mi creencia de corazón de que la paz llegue a Oriente Medio, sólo cuando todas las partes reconozcan la necesidad del respeto mutuo y tolerancia. Ojalá ese día llegue pronto".

Sin embargo, ante los reclamos del ex vocero de la Casa Blanca durante la administración Bush, Ari Fleischer, el ambiente se polarizó al poner a la veterana columnista como el centro de las mayores críticas. Él menciono: ?Ella debe perder su trabajo vitalicio. Como judío y conocedor de su trabajo, creo que es espantoso porque aboga por la depuración religiosa pro musulmana. Si un periodista o columnista dijera lo mismo sobre los negros o hispanos, seguro que ya habrían perdido sus empleos?. Como hija de inmigrantes libaneses, Thomas nunca escondió su simpatía por los árabes y los palestinos en sus preguntas de las sesiones informativas en la Casa Blanca, hecho que le valió la lejanía de muchos congresistas, periodistas y miembros del staff presidencial.

En ese contexto, un comunicado  del grupo Hearst Corporation en el que Thomas actuaba como columnista señaló que ella abandonaría su trabajo a los 89 años por haber presentado su solicitud de jubilación. La noticia fue un verdadero escándalo en los círculos de Washington, luego de salir a la prensa el 7 de junio de 2010.

El liberal gobierno de Obama resultó más sensible a la crítica que muchos de sus conservadores antecesores. Por ello, contribuyó sin realmente proponérselo al fin de una leyenda que se negó a evolucionar y no supo adaptarse a los nuevos momentos de la política y la comunicación estadounidense.

 

Arizona viola derechos humanos de hispanos inmigrantes


Jan Brewer, gobernadora Republicana del Estado de Arizona, promulgó en medio de un ambiente polarizado la nueva Ley SB-1070 que puede ser considerada como una de las legislaciones más estrictas, intransigentes y persecutorias contra la inmigración no documentada en la historia de Estados Unidos. Esta ley que entrará en vigor en julio próximo, considera ?la inmigración ilegal como un delito estatal y obliga a los policías a interrogar a cualquier persona sobre su situación migratoria, a partir de la simple sospecha de una estancia indebida en el país?. La Gobernadora justificó su decisión ante ?la falta de acciones decididas por parte del gobierno federal y el congreso mayoritariamente Demócrata para reforzar la seguridad fronteriza?. En ese sentido, dijo, ?Arizona no está dispuesto a seguir sacrificando la seguridad de sus ciudadanos por la codicia homicida de los cárteles y la delincuencia organizada. Tampoco puede permanecer indiferente mientras los secuestros y la violencia de los cárteles comprometen la calidad de vida en el territorio?. Por su parte, el principal impulsor de la norma en el congreso estatal, el senador Republicano Russell Pearce, expresó que la ley no tiene carácter discriminatorio pero ?vamos a quitar las esposas que maniatan a la policía y se las vamos a poner a los malos". Señaló también que el Presidente Obama tiene una gran deuda con los hispanos que le apoyaron de forma mayoritaria en las pasadas elecciones, ?porque no ha impulsado una reforma migratoria que busque soluciones a la situación de los 12 millones de inmigrantes ilegales que viven en el país?.
Según cifras oficiales del Estado de Arizona, esta entidad tiene actualmente unos 460 mil inmigrantes no documentados como consecuencia de la estructuración física del muro fronterizo que obliga a los migrantes a arriesgar su internación por esa complicada zona del desierto. Ello ha convertido a este territorio en el cruce más activo e intenso de la nación, por donde cada año atraviesan millones de extranjeros ?principalmente mexicanos- que se aventuran a entrar de manera no documentada al territorio estadounidense a pesar de las extremas condiciones físicas y climáticas del desierto y, sobre todo, del ambiente de violencia y persecución provocado por los rancheros de la región y la propia patrulla fronteriza. Sin embargo, la aprobación de la normativa en la legislatura estatal no busca una solución al problema desde sus múltiples dimensiones, sino que constituye una respuesta parcial ante el reclamo de un grupo de ciudadanos ultraconservadores asentados en las inmediaciones de la frontera con México por la muerte del influyente hacendado Rob Krentz luego de una confrontación con contrabandistas de droga encubiertos como inmigrantes no documentados. Este enfoque dicotómico quedó patente en el discurso de la Gobernadora Brewer al momento de promulgar la ley, cuando expresó que ?no es posible sacrificar nuestra seguridad por la avaricia asesina de los contrabandistas de drogas". Por ello, los adversarios dentro y fuera del congreso estatal han señalado que en un estado donde hay casi 2 millones de hispanos (30% de la población), entre ellos medio millón de no documentados, es muy difícil imaginar que los policías al aplicar la ley no se enfoquen en los latinos como principales referentes y los indocumentados como esencial grupo de persecución.

En contraposición a los señalamientos parciales del gobierno del Estado de Arizona, análisis de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México demuestran que desde 2004 dos mil 409 migrantes han fallecido al cruzar la frontera sur de Estados Unidos. Entre ellos mil 656 eran mexicanos y el resto permanecen en calidad de desconocidos, de los cuales un 50% perdió la vida en distintos puntos del estado de Arizona. De igual forma, desde el año 2000 se han documentado 104 casos de violaciones graves a los derechos humanos de los indocumentados por parte de los rancheros del estado, oficiales de la patrulla fronteriza y otros grupos antiinmigrantes que actúan en la zona. La tendencia se ha agravado en lo que va de este año, donde 42 de los 49 migrantes muertos se registraron en el Estado de Arizona. Entre los riesgos que los no documentados enfrentan, según la Cancillería, se destaca no sólo el peligroso cruce del desierto sino ?los constantes ataques de los rancheros que asesinan sin recato a los migrantes, la violencia desmedida de algunos oficiales de la patrulla fronteriza, la indefinición de los jueces estatales, la discriminación de los oficiales de condados, los constantes robos de polleros, las violaciones a mujeres y niños y las constantes muertes por parte de las bandas criminales?. Por tanto, patentiza, se percibe un escenario de riesgos aún mayor, ?incluso para quienes logren su propósito de cruzar el desierto y llegar a las ciudades importantes del Estado, ya que enfrentarán una ley que considera su calidad migratoria como delito, da derecho a los servicios de seguridad de exigir documentos probatorios de su estancia legal, permite su encarcelamiento hasta por seis meses, multas con 2 mil 500 dólares y su expulsión por violar las leyes del Estado?.
Del mismo modo, de acuerdo a estudios realizados por la Universidad Estatal de Arizona y la organización Arizona Latino Research Enterprise, el ambiente antiinmigrante y de intimidación racista son una cosa común en una entidad donde más del 88% de la población latina residente es de origen mexicano. De esta manera, en los últimos años se ha registrado un aumento alarmante en los crímenes y acciones de odio contra los hispanos, así como diversas iniciativas para impedir por parte de las autoridades locales el incremento en el flujo de indocumentados. Por tanto, los organismos destacan ?el gran reto que en materia de derechos civiles tiene la comunidad hispana en esta zona del territorio por la promulgación de una la ley que incide en la vida social de la entidad y protege sin recato los derechos de los rancheros y los grupos más conservadores de la sociedad local?. Asimismo, de acuerdo con el documento ?The State of Latino Arizona?, la comunidad hispana representa el 30% de la población de la entidad y entre 2000 y 2007 ha aumentado en más del 45%.  En ese contexto, la decisión legislativa tendrá amplias repercusiones para los hispanos al abrir las puertas a la criminalización y persecución de inmigrantes indocumentados en ese Estado. El riesgo de que la nueva legislación se convierta en una excusa para la práctica del racial profiling o favorezca las detenciones de ciudadanos a partir de su apariencia racial, es muy grande y conlleva una decisión de enormes consecuencias políticas y sociales.

IMPLICACIONES DE CARÁCTER ELECTORAL
De acuerdo a los principales analistas estadounidenses, la promulgación de la legislación se inscribe -por un lado- en un contexto electoral de carácter estatal donde la Gobernadora enfrenta a una dura elección primaria que podría desplazarla incluso de la reelección. Ella necesitaba urgentemente un detonador electoral para la elección primaria del 24 de agosto, ya que su principal adversario -el tesorero estatal Dean Martin- ha crecido rápidamente en las encuestas y la ha desafiado constantemente a comprometer con un  proyecto decididamente antiinmigrante. Por otra parte, los analistas expresan que Brewer busca sentar las bases de una nueva confrontación política de parte de los Republicanos radicales contra la administración Obama siete meses antes de las elecciones legislativas de medio mandato y justo en el momento en que el líder de la mayoría Demócrata en el Senado, Harry Reid, busca acelerar la discusión sobre la reforma migratoria con vistas a su posible voto antes de las elecciones intermedias de 2011. En ese sentido, expresan, la nueva ley pone en evidencia la acción del Congreso para aprobar la difícil pero imprescindible ley de inmigración ya que constituye un gran riesgo político para los congresistas y, sobre todo, acelera la discusión a siete meses de las elecciones legislativas. Ante esa situación, la Casa Blanca y los líderes Demócratas en el Senado evalúan los costos políticos de una aprobación precipitada, sobre todo el líder Demócrata en el Senado, Harry Reid, quien depende en buena medida de los hispanos de Nevada para su permanencia política. Por ello, ha prometido con grandes reservas la promulgación de una nueva ley de inmigración para este año.
Reid buscaba antes de la ley de Arizona asegurar la fuerza de la mayoría Demócrata en el congreso, a fin de contrarrestar las posturas radicales de algunos Republicanos que insisten en la promulgación de una ley sin concesiones que termine de una vez por todas con lo que llaman ?la delincuencia migratoria?. Sin embargo, contra los pronósticos de la Gobernadora de Arizona los Republicanos en el Congreso han tomado esta resolución estatal en forma muy mesurada y prudente, mientras los Demócratas se limitan a señalar su improcedencia legal. Esta fuerte división entre los congresistas de ambos partidos, ante la disyuntiva de impulsar leyes más estrictas e inhibidoras de la inmigración o buscar nuevos mecanismos para no desaprovechar el creciente poder electoral de las comunidades hispanas, mantiene el debate estancado mientras se gestan las condiciones propicias para su discusión. Es decir, aunque la ley de Arizona mete mucho ruido al proceso de negociación política su resolución no es tan sencilla como quisieran algunos Republicanos, sobre todo porque los Demócratas no están dispuestos a dejarse utilizar por una contienda electoral en uno de los estados más conservadores y religiosos de la zona sur del territorio. Sin embargo, si presagia airados ambientes de discusión y contrastantes argumentos para el Presidente Obama en su mesurado intento por sacar adelante una reforma migratoria que no solo concilie posturas sino que sobre todo se adapte a las futuras necesidades económicas y sociales del país.
Los analistas señalan también el delicado momento del veterano senador por Arizona y ex candidato presidencial Republicano, John Mc Cain, quien busca su supervivencia política en las elecciones primarias de agosto próximo. Para alcanzar a sus 73 años su sexta reelección en el Senado, debe superar en unas cerradas elecciones al ex congresista J. D. Hayworth quien se ha convertido en un peligroso adversario gracias a su rabiosa retórica antiinmigrante. A pesar de que Mc Cain es el político estadounidense que junto con Edward Kennedy (recientemente fallecido) más capital político empeñó en la propuesta de reforma migratoria de 2007, la acusación de Barack Obama durante la campaña presidencial de ser un ?político de dos caras acostumbrado a engañar a la comunidad latina para conseguir su voto?, parece perseguirlo y poner en riesgo su reelección. Así, mientras el equipo de campaña de McCain insiste en que las elecciones primarias no representan un gran peligro para el Senador, lo cierto es que la diferencia de apenas 5 puntos porcentuales en las encuestas ha provocado una verdadera metamorfosis para convertirlo en un ferviente antiinmigrante que no desentone con el clima político imperante en el Estado y pueda reencantar a los variados grupos de electores. Durante el proceso, este político que alguna vez fue el principal promotor de la causa inmigrante ha terminado por abrazar las posturas extremistas de sus compañeros de Partido, entre ellos la de la Gobernadora Jan Brewer y el senador Russell Pearce, al tiempo que la comunidad hispana confirma que las acusaciones de Obama tuvieron siempre una gran dosis de verdad. Con una postura pragmática propia del mejor político estadounidense, Mc Cain ha renunciado a sus posiciones de centro y ahora radicaliza su postura para mantenerse por un periodo más en su escaño senatorial.
En ese sentido, para un nutrido grupo de líderes políticos y religiosos vinculados a la lucha de los inmigrantes, el respaldo de McCain a la ley SB-1070 lo ha convertido en un aliado del sector más radical del Partido Republicano y confirmado su apuesta por una arriesgada estrategia de supervivencia política. Peor aún, en esa estrategia electoral de reivindicación conservadora, nuevamente ha recurrido al apoyo de la controversial Gobernadora de Alaska, Sarah Palin, y el movimiento del Tea Party (donde se han congregado algunos de los más importantes activistas del movimiento antiinmigrante de los Minuteman), Pero si bien estos aliados y el discurso antiinmigrante pueden resultar atractivos entre las filas Republicanas durante las elecciones primarias, para Rank Sharry, director ejecutivo de America?s Voice, ?en el largo plazo pueden convertirse en una estrategia de perdedores?. En efecto, las elecciones que enfrentarán a McCain y Hayworth serán una prueba para conocer si los Republicanos han aprendido o no del pasado, dada la larga lista de candidatos Republicanos del sector más radical y arbitrario del partido que han perdido en las urnas al querer convertir a la comunidad inmigrante en blanco de sus frustraciones y prejuicios racistas. Por ello, la arriesgada apuesta de McCain ha conseguido solo fortalecer a aquellos que desde las filas del Partido Republicano apuestan por su inminente derrota. Ya que, como sentencia Gerson. ?muchos en Arizona y Washington estarán dispuestos a pagar una buena cantidad de dinero para provocarle una humillante derrota que podría ser buena para su alma, pero muy mala para su partido y el propio país?.

REACCIONES POLÍTICAS Y CIVILES
La nueva ley antiinmigrante del Estado de Arizona prefigura lo que pretende ser una ofensiva de los Republicanos radicales contra de la Casa Blanca y el Congreso mayoritariamente Demócrata, a fin de reactivar el debate nacional sobre la migración luego de que la administración Obama se ha visto fortalecida por la reforma al sistema de salud y busca ahora mayores condiciones de control sobre el sistema financiero para evitar una debacle económica como la de 2008. En ese sentido, una primera consecuencia sobre la promulgación de esta legislación, han sido las declaraciones del propio Presidente Obama quien calificó de ?irresponsable y mal encaminada? la acción del gobierno y congreso del Estado de Arizona y advirtió sobre la probable violación a los derechos civiles de las personas independientemente de su situación migratoria. Por tanto, instruyó al Departamento de Justicia para que analice la orientación de la norma y determine si existe o no sustento de legalidad. ?Ya he instruido a miembros de mi administración para monitorear muy de cerca la situación y examinar las implicaciones de esta legislación?, aseguró Obama al considerar que este tipo de disposiciones legales ?están mal encaminadas y son irresponsables, no sólo porque resultan una afrenta a los derechos civiles de los ciudadanos sino porque suponen una puerta falsa para resolver el problema de la inmigración indocumentada?. Rodeado por líderes de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes en los jardines de la Casa Blanca, el Presidente urgió al Congreso a trabajar en favor de una reforma migratoria integral y manifestó su esperanza de que algunos senadores Republicanos se sumen a los esfuerzos que hoy parecen encontrarse en un punto muerto. ?Si permanecemos sin actuar a nivel federal, seguiremos viendo esfuerzos equivocados en todo el país?, puntualizó
Por su parte, Douglas Massey, profesor de la Universidad de Princeton, señaló que la reforma migratoria no debe ser una quimera de persecución y racismo ?sino ubicarse en el contexto de una reforma global de la política económica y social de Estados Unidos?. En ese sentido, defensores de los derechos civiles y de los inmigrantes calificaron como vergonzosa esta nueva ley que, desde su perspectiva, ?institucionaliza el racismo al permitir arrestos de la policía por la apariencia de la persona?. Asimismo, consideraron  que conducirá a la individuación racial y denostará a los hispanos como principales actores de delitos. La organización pro-inmigrante Fraternidad Americana calificó de ?hitleriana la nueva ley?, mientras que la Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados condenó el ?reinado de terror racial en el Estado de Arizona?. Por su parte, distintos grupos hispanos se disponen a presentar querellas contra una ley que criminaliza a los inmigrantes indocumentados en un estado de la Unión y solicitar al gobierno federal revise la legislación para identificar su eventual violación a los derechos civiles de las personas. El Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educación indicó al informar que iniciará una querella contra la legislación que esta "lanza a Arizona en una espiral de temor, desconfianza en las comunidades, creciente criminalidad y litigios costosos, con repercusiones para todo el país?. Por su parte, el Presidente de la Coalición Nacional del Clero Latino y el Fondo de Dirigentes Cristianos para la Defensa Legal, William Sánchez, señaló que también ese grupo prepara una demanda en el ámbito federal para impedir que se aplique la nueva ley en Arizona. Este representa a unas 30 mil iglesias evangélicas en todo Estados Unidos, incluidos 300 pastores hispanos en Arizona. La Iglesia católica también ha expresado en voz del cardenal Roger Mahony de Los Ángeles su preocupación por esta nueva legislación a la que ha comparado con ?la acción de un régimen nazist?.
Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de la Raza, la mayor agrupación de hispanos en el país, consideró éste como un "un momento triste para el pueblo de Arizona y de todo el país?. Mientras tanto, Thomas Sáenz, presidente del Fondo Mexicano-Americano para la Educación y la Defensa Jurídica, opinó que la nueva ley conducirá a Arizona a una "espiral de miedo, desconfianza comunitaria, aumento del crimen y de litigios costosos. Es un acto cobarde de la Gobernadora y una ilustración de su liderazgo irresponsable". Por su parte, Karen Tumlin, del Centro Nacional de Inmigración, expresó que "esta ley viola el ámbito federal cuando trata de regular y aplicar esta tema a nivel estatal. Una y otra vez los tribunales han determinado y dejado bien claro que la autoridad para regular y aplicar las leyes de inmigración es exclusiva del gobierno federal". Sin embargo, ante esa multitud de reacciones en todo el país en el Estado de Arizona se ha desatado una escalada de intimidación y violencia. Por ello, el representante federal Demócrata por Arizona, Raúl Grijalva, cerró sus oficinas en Tucson y Yuma al informar que ha recibido amenazas de muerte a raíz de su vigorosa oposición a la iniciativa antiinmigrante en esa entidad. Se espera también para los próximos días una embestida por parte de la comunidad hispana de Estados Unidos, que obligará a un extenso debate y la intervención de los tribunales de justicia. Varios cientos de personas, en su mayor parte hispanos, se han concentrado como señal de protesta ante el Capitolio de Arizona, en Phoenix. Asimismo, numerosas organizaciones latinas han anunciado actos de repudio, querellas y otras medidas ante una ley que consideran racista y que, de hecho, da carta blanca a la policía para interrogar a los ciudadanos de aspecto hispano.

REACCIÓN DEL GOBIERNO DE MÉXICO
Para el Gobierno de México la situación en Arizona y otros estados fronterizos, como California, Texas o Nuevo México, ha llegado a un punto de gran inquietud, no sólo porque miles de personas cruzan la frontera ilegalmente para engrosar la cifra de entre 15 y 20 millones de inmigrantes indocumentados en ese país, ?sino porque muchos de los negocios y la agricultura de la región están basados en la mano de obra barata que ofrecen los trabajadores sin papeles. Esa explotación, basada en las lamentables condiciones económicas y de seguridad en la frontera sur de estadounidense, han dado lugar a una profunda crisis en esos estados donde miles de personas subsisten en condiciones precarias, mientras la criminalidad aumenta y el rechazo social se agudiza?. Para la Cancillería no es casual que sea Arizona donde se aprueba esta controvertida ley, porque ese Estado lleva ya algún tiempo llamando la atención de los grupos de derechos humanos ?ante las condiciones impuestas en el condado de Maricopa por el sheriff Joe Arpaio que constantemente intimida a los inmigrantes y las familias mexicanas con la intención de obligarlos a regresar a sus lugares de origen?. En el condado de Maricopa, dice la Cancillería, ?de espaldas al país tolerante y culto que Obama busca representar, viven entre alambradas cientos de presos a los que el sheriff Arpaio obliga a vestir uniformes y calzoncillos rosas, entre otras medidas degradantes?.
El Gobierno de México ha criticado duramente la aprobación de la ley y ha anunciado que se replanteará la relación que mantiene con dicho Estado de la Unión ante una iniciativa que criminaliza a los inmigrantes. La ley, dice, ?afecta a la relación entre Arizona y México y obliga al gobierno mexicano a plantearse la viabilidad y utilidad de los esquemas de cooperación existentes". En ese sentido, la canciller Patricia Espinosa ha lamentado que los legisladores que aprobaron la ley no hayan tenido en cuenta la "valiosa e inmensa contribución de los inmigrantes mexicanos a la economía, sociedad y cultura de Arizona y de Estados Unidos?. En un comunicado oficial, la Cancillería estableció que ?la criminalización no es el camino para resolver el fenómeno de la inmigración indocumentada y que la existencia de mercados laborales transfronterizos exige soluciones integrales y de largo plazo?. El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, lamentó también la decisión de la Gobernadora Jan Brewer, calificó la medida como discriminatoria y anunció que ?las autoridades mexicanas utilizarán todos los recursos diplomáticos, políticos, jurídicos y económicos que están a su alcance para responder ante cualquier acto de violación a los derechos humanos de los migrantes mexicanos?.

PROBABLE BOICOT ECONÓMICO
La repercusión social y política de esta ley en ambos lados de la frontera está llevando nuevamente al Estado de Arizona a una situación límite, como sucedió en su pasado reciente cuando una decisión política equivocada y marcadamente ideológica dañó seriamente la economía y prestigio de la entidad. Con esos antecedentes, Arizona se enfrenta hoy a la amenaza de un conjunto de boicots económicos que podrían revivir el penoso capítulo de su historia dominado por la impertinencia y el racismo. Sin embargo, a diferencia de la encrucijada anterior, ahora la comunidad agraviada es la de origen hispano quien no cuenta con muchos apoyos políticos y corre el riesgo de convertirse en el principal botín electoral de la nación por su gran multiplicación y extensión por todo el territorio del país. En tal forma, esa entidad fronteriza manifiesta lo que es hoy un hecho evidente en toda la vida pública estadounidense al recrudecerse el resentimiento de los Republicanos más conservadores por su penosa derrota electoral de noviembre de 2008 y su obsesión por buscar de diversas maneras desprestigiar al gobierno Demócrata del afro-estadounidense Barack Obama y bloquear sus iniciativas para deslegitimarlo social y políticamente y evitar su eventual reelección.
En ese sentido, el Representante federal Demócrata por Arizona, Raúl Grijalva, ha calificado la nueva ley de racista y convocado a las compañías de todo el país para sumarse a un boicot económico contra esa entidad. La Asociación Americana de Abogados de Inmigración anunció también la cancelación de su convención nacional de otoño en un hotel de la ciudad de Scottsdale. Del mismo modo, decenas de camioneros independientes de origen hispanos han acordado no trasladar ni recoger cargas desde y hacia Arizona en protesta por la nueva ley. Una compañía de camiones de carga con sede en Los Ángeles ha dicho que unos 70 conductores se han puesto de acuerdo para no transitar por Arizona como muestra de rechazo contra la ley. Este hecho será crucial para su economía, toda vez que casi el 40 por ciento de las frutas y verduras importadas de México pasa por la ciudad fronteriza de Nogales (Arizona).
Ya durante las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado, Arizona fue objeto de múltiples boicots al negarse a conmemorar el día nacional dedicado a Martin Luther King Jr. (importante luchador de los derechos civiles asesinado en la década de los sesenta). En 1990, Arizona y New Hampshire fueron las dos entidades de la Unión que no habían respetado esa festividad, aún cuando el gobierno federal lo había adoptado como celebración nacional en 1983. Por ello, Arizona fue objeto de boicots por parte de grupos de derechos civiles y organizaciones de afroamericanos, tras revocar una conmemoración que en principio había sido adoptada. En 1987 el gobernador Republicano, Evan Mecham, rescindió la declaratoria que un año antes el Demócrata Bruce Babbitt había decretado como día de celebración estatal. Se efectuaron entonces variados boicots económicos, en especial de organizaciones nacionales y múltiples empresas privadas se negaron a celebrar convenciones y otros eventos en Arizona. Estas acciones causaron pérdidas por decenas de millones de dólares a la industria turística, por lo que Mecham emitió una tímida proclama en junio de 1988 donde ratificó el tercer domingo de enero como el ?Día de los Derechos Civiles Martin Luther King Jr.?, en Arizona. Sin embargo, la legislatura estatal frenó el intento de adoptar la festividad y los boicots no solo continuaron sino que se incrementaron. Ante ello, en 1989 los legisladores enmendaron y aprobaron el día de asueto pagado en honor de Martin Luther King Jr.
Sin embargo, para no quedar mal ante sus electores los legisladores eliminaron el día de Cristóbal Colon (Columbus Day) como día pagado, lo que obviamente molestó a la comunidad ítalo-estadunidense que pidió votar en plebiscito estatal si se debía o no celebrar el Día de Martin Luther King Jr. En noviembre de 1990 los ciudadanos de Arizona rechazaron la propuesta provocando un nuevo boicot contra el Estado de Arizona. El asunto fue de tal naturaleza que incluso la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) decidió mover la sede del juego por el Súper Tazón 1993 de Phoenix a Pasadena (California). Esta acarreo graves daños económicos a la economía de Phoenix y de toda la entidad, además fue clave para que un año después los votantes de Arizona volvieran a las urnas y aprobaran la celebración del Día de Martin Luther King Jr. sin condiciones. Al registrarse en Arizona por primera vez esta celebración el 18 de enero de 1993, los boicots se eliminaron de inmediato y la NFL anunció que celebraría el Súper Tazón 1996 en Tempe, Arizona.
Pese al boicot, las presiones y los litigios judiciales, las preguntas que persisten en el animo de las comunidades hispanas más organizadas son: ¿Será este el año de la reforma migratoria prometida por el Presidente Obama a los 12 millones de indocumentados ?principalmente latinos- durante su campaña presidencial o habrá que esperar primero otras reformas como la financiera y la energética?. ¿Existen realmente las condiciones propicias para una negociación en el congreso que permita una reforma migratoria integral y de largo plazo?. ¿Es prioritario para la administración Obama la reforma migratoria o solamente representa un interés electoral para aprovechar su extensión y distribución territorial?. ¿Qué importancia tienen los hispanos en el nuevo proyecto económico y social del país, de participación plena o de militancia marginal? Las respuestas no tienen una respuesta fácil y mucho menos definitiva. Por ello, habrá que esperar los avances y seguir muy de cerca aquellos acontecimientos que permitan encontrar horizontes de análisis y reflexión.

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