La calle, las aulas, o más grilla: el destino de AMLO

Por: Valentín Varillas
¿Qué hará Andrés Manuel López Obrador una vez que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación califique la elección presidencial del pasado 1 de julio?
¿Qué estrategia seguirá una vez que, se sabe ya de sobra, el fallo de la máxima autoridad electoral del país no es favorable a sus intereses políticos?
Tal vez sería más prudente preguntar ¿qué es lo que realmente esperan los millones de seguidores del famoso Peje?
¿Cómo no desilusionarlos sin reforzar una potencial imagen de caudillo caprichoso, que no respeta más ley que la suya propia?
Es claro que el proceso electoral estuvo plagado de miles de irregularidades, que descaradamente se lucró con el hambre y la ignorancia de millones de mexicanos y que una cantidad grosera de recursos de procedencia ilícita fueron utilizados para imponer al próximo presidente de la República.
Sin embargo, en los próximos días habrá un documento legal que avalará todo lo anterior como procedimientos válidos de nuestra cada vez más imperfecta democracia.
Ante esta contundente realidad, tres son los escenarios probables en el futuro inmediato de Andrés Manuel.
1.- Repetir la estrategia ensayada después de la elección 2006, regresar a tomar las calles e instalaciones estratégicas invitando a sus seguidores a una nueva resistencia civil con los evidentes riesgos que esto conlleva. La gran incógnita en caso de que se tome esta decisión es si realmente la gran mayoría de quienes votaron por AMLO estarían dispuestos a seguirlo ciegamente en esta particular coyuntura. Si bien en un asunto de esta magnitud sería terrible apostarle a la desmemoria, es cierto que a dos meses de la votación los ánimos electorales han bajado de tal manera que la mayoría de los mexicanos han decidido a estas alturas continuar con su día a día centrándose en los problemas cotidianos de la vida.
Además, ante una potencial radicalización de las medidas tomadas por AMLO se opondrían personajes de liderazgo probado en la izquierda nacional que obtuvieron triunfos importantes en el proceso de julio.
Hay que dar por hecho que ni la corriente de “los Chuchos”, ni Graco Ramírez y mucho menos Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera lo apoyarían.
2.-Asumir el fallo del tribunal y desde la palestra pública llevar la bandera de la auténtica oposición al nuevo régimen.
El canal ideal para hacerlo sería la organización “Morena”, la que actualmente opera como Asociación Civil y que por la forma en la cual está estructura ya cumple con parte de los requisitos para convertirse en Agrupación Política Nacional y más adelante podría ser un partido político en donde pudiera atrincherarse el grupo de Andrés Manuel ante la evidente próxima fractura de la izquierda. Todo parece indicar que los “moderados” intentarán quedarse con el PRD, refundarlos en términos de sus nuevos liderazgos y desde ahí perfilar proyectos como el de Ebrard y Mancera.
3.- Aunque parece de risa, este tercer escenario se considera como muy probable entre el grupo más cercano a López Obrador.
Consistiría en un retiro absoluto de cualquier actividad política y el dedicarse de lleno a la docencia en comunidades de alta y muy alta marginación, empezando por las de su estado natal, Tabasco.
Así como lo lee suena a fantasía, pero juran los incondicionales del Peje que se trata de un largo anhelo personal que podría detonarse después de un segundo fallido intento por llegar a la presidencia.
Habrá que darles el beneficio de la duda.
Más allá de lo que haga Andrés Manuel en su futuro, en este complicado presente post-electoral su figura vuelve a tener una importancia más allá de cualquier duda.
Todo el país, otra vez, estará pendiente de lo que tenga que decir una vez que el Tribunal califique la elección presidencial.
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Twitter: @ValeVarillas























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