Arrinconan al PAN en el callejón de las trompadas

Por: Alejandro Mondragón
Está claro que el morenovallismo y el yunquismo pretenden el control del PAN, nada más valdría la pena precisar ¿Para qué?.
Los primeros para empezar a trascender en el sexenio y no quedar como los bartlistas, melquiadistas y marinistas que apenas rebasaron el complicado séptimo año y terminaron, la mayoría, en el descrédito total.
Los segundos para cobrar facturas al grupo gobernante que los ha pendejeado, excluido y culpado descaradamente de la tragedia electoral del 2012.
El 2013 es sin duda el tercer y real encontronazo entre ambos bandos, pues se jugarán las presidencias municipales de 4 años y medio, así como el Congreso del Estado que calificará las cuentas públicas de la administración de Rafael Moreno Valle.
Los morenovallistas le han apostado en primera instancia al descontón yunquista para quitarle a La Organización el control de los hilos del poder blanquiazul. En dos ocasiones fracasaron: renovación del Consejo Estatal y la elección interna para la definir la candidatura a la Presidencia de la República, particularmente en la capital y zona conurbada.
Los yunquistas en cambio han resistido los embates, pero han sido incapaces de proponer perfiles ganadores para las elecciones constitucionales; es decir, controlan asambleas, pero nada más. Sin embargo, mantienen el status quo.
2013
El objetivo trazado es ya el 2013, incluso con perfiles muy claros para la apetitosa alcaldía de la capital: Moreno Valle iría con Fernando Manzanilla y Jorge Aguilar Chedraui, dos personajes de la burbuja, que gozan de la confianza del mandatario. Los demás, neta, gracias por participar.
El Yunque tiene en primer plano a Myriam Arabian, Juan Carlos Espina y ya en una tercera posición a Francisco Rodríguez. Los dos primeros antagónicos ideológicamente al proyecto del grupo gobernante. El tercero salió más colaboracionista que la fregada.
Si los morenovallistas mantiene la intentona de asalto del PAN desde Puebla, sólo ocurrirá una cosa: el CEN del Partido Acción Nacional puede nombrar una delegación, encabezada por un miembro distinguido del ¡mismo Yunque!
Por eso, su camino sería aprovechar de aquí hasta diciembre la influencia del presidente Felipe Calderón en la reconstrucción del panismo nacional para ser contrapeso ante el ajuste de cuentas que le preparan al mandatario en las oficinas centrales del blanquiazul.
En tanto, los yunquistas quieren mantenerse en el intento de la reelección con Juan Carlos Mondragón y en el peor de los casos aceptar como “daño menor” la postulación de Pablo Rodríguez Regordosa, quien juega abiertamente por la carta de Fernando Manzanilla, pero al final de cuentas él responde a los intereses de la familia yunquista: Regordosa
El problema de Pablito es el choque que trae con el alcalde Eduardo Rivera, quien si bien no tiene el voto definitivo (que decide) en La Organización, sí el veto definitorio (que sirven para diferenciar o definir).
Sin duda que el gobernador ya mandó el mensaje de lo que quiere para el 2013, ahora que se le preguntó sobre la derrota de su partido, el PAN, el pasado 1 de julio.
Palabras más, palabras menos, dijo que la ruptura de la Coalición pluripartidista que lo llevó a Casa Puebla fue el factor, pues la suma de los votos de las instituciones que lo respaldaron supera claramente al PRI.
Esto significa que apostará por reconstruir una nueva alianza, pero para ello requiere algo que perdió en año y medio en el poder: el control del PAN.
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