El 2018 pasa por el 5 de mayo

Por: Valentín Varillas
Muchas cosas importantes para el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, estarán en juego en la coyuntura de los festejos por el 150 aniversario de la Batalla de Puebla.
De cómo se resuelva lo anterior dependerán cuestiones que serán determinantes para normar el futuro político del grupo en el poder.
De ahí que el despliegue económico y mediático no tenga comparación con nada que se haya visto anteriormente en el estado.
Tres mil 500 millones de pesos invertidos en generación de obra pública más otros cientos de millones más en promoción, pautas de publicidad con medios nacionales y extranjeros y la contratación de empresas como Five Current, quien tan sólo cobró 162 millones de pesos por organizar el evento central de todo el festejo, bien valen la pena si se cumplen los ambiciosos objetivos políticos de la celebración.
Primero en Puebla.
Si todo marcha como se ha planeado, el 5 de mayo será fundamental para reforzar la imagen del actual gobierno entre los ciudadanos que votaron en el 2010 por una forma diferente de hacer política.
Si todo sale bien, se fortalecerá el discurso de los beneficios del cambio cambio en donde se destaca obsesivamente la supuesta eficiencia de las nuevas autoridades y su aparente visión para dejar a un lado el aldeanismo en el servicio público en aras de lograr la tan ansiada modernización del estado.
“Obras de gran visión” les llaman pomposamente en la retórica oficial.
Se busca enviar el mensaje de que los poblanos no se equivocaron.
Lo anterior, en el contexto del proceso electoral federal de julio próximo, será importante para perfilar a personajes que en el imaginario colectivo del votante potencial se encuentran políticamente muy cercanos al gobernador.
Es más, los más pesimistas operadores del grupo político en el poder calculan hasta en un 7% el beneficio electoral de los festejos.
Todo esto, se vuelve fundamental para poner las bases de un proyecto político personal que trasciende este sexenio y que se ha convertido en el principal objetivo del huésped de Casa Puebla: ser considerado como probable “presidenciable” para la elección del 2018.
Dos son los factores de peso que tienen que conjugarse para convertir este proyecto en realidad:
Primero, entregar buenas cuentas en Puebla y tomar lo realizado en el estado como base para la conformación de una oferta política con alcances nacionales, dando por hecho que el asunto del conocimiento estará cubierto con una presencia constante en medios nacionales en los más de cuatro años y medio que restan de su administración.
Segundo, una catástrofe electoral del PAN el próximo julio, a nivel nacional y local, que le permita por un lado tomar el control absoluto del blanquiazul poblano y por el otro, echar a andar una refundación de la derecha institucional en base a los nuevos liderazgos que naturalmente ejercerán los gobernadores emanados de las filas del partido.
Todo lo anterior, si sale como lo han planeado, en su lógica bien vale los miles de millones de pesos invertidos en el 5 de mayo.
¿A poco no?
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Twitter: @ValeVarillas























Comentarios
Lástima porque en Puebla está haciendo lo que nadie jamás hizo.