Paralelismos Peña-Zavala

Por: Valentín Varillas
Sí, ya sé que se trata de dos personajes completamente diferentes, es más, son casi mutuamente excluyentes.
También estoy consciente en que no puede haber comparación entre personalidades, capacidad, popularidad y seguramente futuro político.
Sin embargo, es inevitable no encontrar similitudes importantes entre lo que fue la campaña a la gubernatura del priista Javier López Zavala y la forma en la cual se está manejando en Puebla la de Enrique Peña Nieto.
Y es que, si bien el ex gobernador del Estado de México está a punto de convertirse en la figura que recupere para el tricolor la presidencia de la República, a nivel local, el resultado electoral que podría obtener en Puebla pudiera ser completamente distinto a lo que suceda en el resto del país.
Ya le comentaba en una entrega anterior su posicionamiento real en el estado, de acuerdo con lo que muestran las encuestas.
Pero además, existen similitudes importantes en la lógica y operación de la campaña de peña Nieto en Puebla que nos muestran que aquella vergonzosa derrota electoral en el 2010 no dejó ningún tipo de aprendizaje para los tricolores.
De entrada, el exceso de confianza.
En aquella campaña local, López Zavala no dejó de presumir, inclusive después de su derrota, los supuestos más de 20 puntos porcentuales que según él le llevaba de ventaja a Rafael Moreno Valle.
Para la posteridad quedaron ya aquellas imágenes transmitidas por Televisa a nivel nacional en donde el candidato poblano mostraba al público televidente un papelito en donde supuestamente se demostraba su “contundente” triunfo en las urnas.
Penoso.
A la par, la gente de Peña Nieto en Puebla y concretamente sus operadores, recurren sistemáticamente a su posicionamiento en las encuestas para explicar el nulo trabajo político que se hace en el estado a favor de su proyecto.
“Colgarse de su imagen y popularidad”-es la consigna.
Además, otra preocupante similitud entre campañas tiene que ver con la nula propaganda política que tiene Peña en el estado de Puebla.
Al igual que en su momento sucedió con el famoso Z, sus contrincantes lo superan, y por mucho, en el tema de la “presencia de marca”.
Antes de la elección de julio de 2010, los operadores priistas de varias zonas del estado pedían a gritos que llegaran los pendones, las mantas, los insumos para la pinta de bardas y las lonas de vinyl que tendrían que haber vestido a los espectaculares más rentables de los municipios que más votos aportan al padrón electoral local.
Nunca llegaron.
Por lo menos no en la cantidad prometida y bajo las condiciones previamente pactadas, lo que significó que la guerra publicitaria la perdiera el priista de manera vergonzosa.
En esos lugares “privilegiados” aparecía en cambio, sistemáticamente, la imagen del entonces candidato opositor, lo que sin duda influyó de manera importante en el resultado final de la contienda.
Al igual que ahora con Peña, los recursos para la operación electoral no llegaron como se prometieron.
Fuentes de primer nivel que fueron parte importante de esta estrategia aseguran que de los más de 430 millones de pesos originalmente presupuestados para la campaña de López Zavala, llegaron sólo 120.
De ser cierto lo anterior ¿dónde quedó el resto?
¿Algo similar se estaría dando con Peña?
¿Con qué intención?
¿Acaso será real aquello de que ya se pactó con el gobernador Moreno Valle?
¿A cambio de qué?
Parte de la promoción que hace Peña Nieto en televisión tiene que ver con resaltar lo que intenta hacer en varios estados de la República en caso de ser presidente.
El spot que se refiere a Puebla fue grabado ya desde hace varios meses, pero todavía no se pauta en los medios nacionales.
Extraño ¿no cree?
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Twitter: @ValeVarillas























Comentarios
LO BUENO QUE SE LE ACABO TODO HASTA LO QUE SE CHINGÓ YA SE LO GASTO.