Jueves 23 de Mayo del 2013

Las mujeres y el trabajo

Analista del Departamento de Educación en Población

El trabajo remunerado constituye uno de los derechos fundamentales para el desarrollo humano, económico y social de todas las personas sin distinción de sexo, clase, etnia, condición física, estado civil o edad.

No obstante, en el caso de las mujeres, ese derecho se ve vulnerado por una serie de prácticas que limitan sus oportunidades para acceder a éste en igualdad de condiciones que los hombres, además de ejercerlo con plenitud.

Antecedentes del trabajo en las mujeres.

Históricamente las mujeres han realizado trabajo fuera y dentro del espacio doméstico. Desafortunadamente, estas actividades han sido invisibilizadas y no valoradas por la sociedad.

Los cambios sociales, económicos y los conflictos armados, llevaron a las mujeres a incorporarse al trabajo asalariado.

Durante la Primera Guerra Mundial hubo una masiva incorporación de la mujer al trabajo, haciéndose cargo de oficios que anteriormente correspondían sólo a los hombres.

Esto fue una experiencia que dejó memoria cuando terminó la guerra y los hombres volvieron del frente.

Las mujeres habían ganado experiencia social, participaban de manera activa en numerosas organizaciones y ya comenzaban a abundar los ejemplos de mujeres independientes que sabían salir adelante en la vida.

Con base a estas situaciones, las mujeres rompieron el esquema de lo tradicional; sin embargo, eso no quiere decir que socialmente se haya aceptado totalmente, pues hay personas que siguen pensando que las mujeres únicamente deben permanecer en casa al cuidado de los hijos e hijas y del esposo; que las mujeres que trabajan fuera de casa, abandonan a sus hijos/as  y son malas madres, etc.

Por ello, nos permitimos presentar algunos conceptos que se relacionan a este tema.

División sexual del trabajo

Se refiere a la atribución de habilidades específicas que “tienen” mujeres y  hombres; de este modo pareciera natural que las mujeres se dediquen, en mayor medida, a las actividades domésticas, como la crianza y educación de las y los hijos; la limpieza del hogar; la elaboración de alimentos, etc. (rol reproductivo); en los hombres, sus principales funciones están relacionadas con el trabajo fuera de la casa (rol productivo).

Obstáculos de las mujeres en el ámbito laboral.

La discriminación salarial es cuando las mujeres perciben un salario menor por el mismo trabajo realizado por los hombres.

La segregación ocupacional lleva a que, las mujeres, se concentren en determinados campos o actividades económicas, como los servicios o el comercio; y los hombres en otras, generalmente mejor pagadas, por ejemplo en la construcción, transporte, administración pública.

Posibles causas del incremento de la participación de las mujeres en el ámbito laboral.

La crisis del modelo económico.

El crecimiento de hogares encabezados por mujeres.

La elevada migración de las mujeres del campo a la ciudad.

La urbanización creciente.

La expansión y diversificación del sector de servicios.

La amplia reestructuración de la planta industrial.

La reducción de la fecundidad.

El incremento en los niveles educativos, a los cambios y modificaciones en la vida cotidiana y familiar entre otras.

 

Las mujeres en el trabajo asalariado

La participación de las mujeres en el ámbito laboral ha crecido significativamente; en la actualidad, se estima que, 39 de cada 100 mujeres forman parte de la Población Económicamente Activa del Estado.

La violencia y su impacto en el trabajo*

Según algunos datos, señalados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), la primera causa de muerte de mujeres en el centro de trabajo era el asesinato.

Estos datos se relacionaban con las defunciones con asaltos en tiendas, bares o estaciones de servicio, principalmente, por lo que,  una de cada cuatro trabajadoras en esta estadística muere a manos de algún compañero de trabajo, pareja sentimental o conocido, indica la misma Secretaría.

La institución registraba que 16 por ciento de las defunciones se vinculaba directamente a la violencia doméstica.

La STyPS reportaba que 70 de cada 100 ataques o asaltos no fatales en el trabajo fueron dirigidos a empleadas en servicio, como cuidadoras de salud, mientras que otras 20 trabajan en restaurantes y tiendas de abarrotes.

El trabajo de las mujeres debe ser revalorado dentro y fuera del espacio doméstico; respetar su derecho al mismo es responsabilidad de todas y todos.

Referencias:

* Portal de noticias www.cimacnoticias.com, 11 de noviembre de 2005

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