¡Ya callen al rector!

Por: Valentín Varillas
Este parece ser el grito desesperado de quienes se encargan de la comunicación social y la imagen del rector de la Universidad Iberoamericana, David Fernández Dávalos.
El “rector grillo”, como el mismo se auto-promueve desde que llegó a sustituir a Fernando Fernández Font, echó a andar una estrategia de posicionamiento al interior de la universidad y con los grupos de poder más importantes de Puebla, basada en declaraciones polémicas sobre coyunturas políticas y sociales de alto impacto en la opinión pública.
A todos nos llamó la atención el perfil del nuevo rector.
Siempre echado para adelante, siempre obsesionado por atraer los reflectores, siempre solícito a responder a los cuestionamientos de los compañeros reporteros.
Diferente, muy diferente al estilo al que nos había acostumbrado su antecesor.
Cómo no recordar su estreno mediático, cuando en pleno auge del marinismo, le recetó al gobernador críticas durísimas por el caso Lydia Cacho.
Imposible no hacer referencia a sus señalamientos a partidos y candidatos en las coyunturas electorales locales de 2007 y 2010 y la federal de 2009.
Sin empacho alguno y al margen del cuidado de las formas, Fernández Dávalos fustigaba o alababa proyectos políticos y candidatos, siempre mordaz, siempre explícito, no dejaba casi nada a la interpretación.
El problema para el rector es que, esa estrategia que ensayó en su momento con éxito, se convirtió ya en una manía imparable que ha degradado en incontinencia verbal.
Las cámaras y micrófonos lo embelesaron de tal manera que ha desarrollado ya una auténtica dependencia a ellos.
Hoy Fernández Dávalos va a todas, declara de una baraja de temas tan variada, que lo mismo puede incluir la transición política en Puebla hasta la detención de Kalimba, sin medir ni el potencial daño colateral de sus palabras, ni la posible afectación de terceros.
Lo anterior tiene en jaque a su departamento de comunicación social y a sus asesores, quienes muchas veces ni siquiera se enteran de los imparables señalamientos de su jefe.
Y es que, una vez que se desatan las consecuencias de sus señalamientos, el rector, invariablemente, comienza a ensayar la bipolaridad declarativa como estrategia de control de daños.
Es entonces cuando aparece el “lo dije pero no lo dije” o el clásico “sí lo dije, pero te lo sostengo aquí en corto: off the record”.
En el peor de los casos, acuerda en lo oscurito con reporteros, filtra información que luego utiliza para cuestionar su profesionalismo o el del medio para el que trabajan, siempre con la negativa pública de reconocer que es él el autor intelectual de las intrigas mediáticas que opera en lo oscurito y que tienen como destinatario final a sus enemigos personales, no los del medio que reproduce sus declaraciones.
Lamentable.
Sin embargo, hay que reconocerle al rector que esta estrategia le ha generado jugosos dividendos y le ha permitido escalar como pocos el escalafón de la siempre complicada Compañía de Jesús.
Fernández pertenece sin duda al círculo más cercano del Provincial de la Compañía de Jesús en México, P. Carlos Morfín Otero SJ, es decir, es parte de la actual élite del dominante grupo de los “jalisquillos”, tal y como se les conoce en el ambiente jesuita.
Se desempeñaba por cierto como Asistente de Educación Formal para la Provincia de México, cargo que ocupa ahora el ex rector Fernando Fernández Font.
Fernández Dávalos se ha caracterizado por su activismo social al interior de la Compañía de Jesús, e inclusive fue director del centro de derechos humanos Agustín Pro y rector del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).
Obtuvo la Licenciatura en Filosofía y Ciencias Sociales en el Instituto Libre de Filosofía de Guadalajara y en Teología, en el Colegio Máximo de Cristo Rey de la ciudad de México. Así mismo se graduó como Maestro en Sociología, en la Universidad Iberoamericana, plantel Santa Fe, en la capital del país.
Este activismo social, muchas veces demasiado cercanos a los postulados de la Teología de la Liberación, le han generado un sinnúmero de enemistades dentro de los grupos más ortodoxos del catolicismo mexicano.
Esto fue de entrada una auténtica bomba para el poderoso ultraconservadurismo poblano, que de por sí insiste en ver a los jesuitas como la orden proscrita del catolicismo mundial.
El portal de Internet Catholic.net ofrece información muy interesante de este personaje:
“A los 22 años (1980) emprendió la acción con las comunidades de base para dar comienzo a la acción política un año más tarde.
En 1986 fundó en Río Blanco los movimientos Cristianos comprometidos en las luchas populares (con la ayuda de los padres Jesús Acosta, Carlos Bravo y Juan Francisco Kitasawa) y Movimiento Estudiantil Universitario de orientación ideológica y táctica, donde se reclutaban candidatos para los centros de adiestramiento guerrillero.
También organizó la red recaudadora de ayudas para la guerrilla en El Salvador con diversas sucursales en todo el país utilizando membretes como: Comité de Solidaridad con El Salvador, Comité de Solidaridad CO12 Mons. Amulfo Romero y Comité de Solidaridad Farabundo Martí; manejaba mucho dinero en dos cuentas del banco mexicano Bancomer, una a su nombre y otra propiedad de don Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca”.
Creó además el Movimiento de Apoyo a Niños Trabajadores de la Calle (MATRACA).
Ni hablar, rector, el maquiavelismo con sotana sí da resultados.
Felicidades.
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Comentarios
También lamento que aún exista gente que no quierea aceptar que necesitamos realmente sacerdotes como lo es David Fernández SJ. Decididos y confrontantes, que predican a Dios en las cosas humanas y buscan que exista justicia para todos y todas.
Para mí David Fernández Dávalos SJ, es un ejemplo de sacerdote, alguien quien se preocupa por la gente y de anunciar el evangelio. Una persona con profunda espiritualidad.
Me da mucha pena k utilicen este medio para escribir tonterías sin fundamento, mejor ponganse a hacer algo por nuestro país en crisis y con una falta de educación tan grande para criticar y reflexionar a cerca de los medios de información, más bien deberían educar a la gente para abrir conciencia de k los problemas del país es por un gobierno corrupto y manipulador de medios a su conveniencia.
Que miserables y mediocres son los comentarios que les critican
Además de mal escrita, este texto es impreciso, torpe.
Este rector es de los pocos académicos de Puebla valientes. Los señalamientos han sido siempre oportunos y bien sustentados.
Ojala puedas aprender de él. Imbécil.