Miércoles 19 de Junio del 2013

Simitrio regresa a Puebla; se reúne con Manzanilla

Rubén Sarabia Sánchez, mejor conocido como Simitrio, anduvo en Puebla el pasado 28 de octubre, a propósito de los festejos de la organización de ambulantes que alguna vez dirigió. Su presencia se dio en la más absoluta discreción, aunque no fue la primera vez que viene de ?visita? a la entidad.

Desde el 2006 ha sostenido reuniones privadas aquí con viejos amigos e influyentes marinistas. En esta ocasión, aprovechó además para conversar con el coordinador del equipo de transición del morenovallismo: Fernando Manzanilla Prieto.

Se desconoce el contenido de la reunión, pero está claro que Simitrio pretende reinsertarse en Puebla. No encontró una respuesta clara, posiblemente por el desconocimiento del papel que jugó en la década de los ochenta este personaje.

El punto en cuestión es si alejado de lo que viene se acerca a lo que se va, entonces puede perfilar un papel clave en términos de movilización. Y es que a río revuelto, ganancia de pescadores.

La década de los ochenta no se explicaría en Puebla sin la presencia de Simitrio.

El periodista Sergio Mastretta escribió en la revista Nexos en el 2006:

?Entre 1973 y 1987 Simitrio trató con el mayor Flores Narro, el antiguo jefe policiaco, ambos jugaron las reglas de ?te aprieto pero no tanto?, para llegar por último a la negociación para la salida de los ambulantes a los llamados mercados de apoyo, como el Hidalgo, en el norte de la ciudad.

?Simitrio tensó las cosas hasta un extremo con el gandallismo de los taxistas piratas de la base Corsario, con la fayuca, con los inquilinos de las vecindades, con la venta clandestina de alcohol en los mercados. Flores Narro y él al final se entendieron en el mexicano arreglo de la sobrevivencia mutua: la 28 se mantuvo como organización popular independiente y el gobierno logró su salida de las calles del centro. Tres años después, con un nuevo policía y un nuevo gobierno, ya no hubo acuerdo. Otro militar, Xavier Rueda, operó con las reglas de la vieja Dirección Federal de Seguridad. En unos cuantos meses pasó todo: la detención lapidaria de Simitrio, el ajusticiamiento de Gumaro Amaro, dirigente de la Unión de Amas de Casa, a plena luz del día y a las puertas de su casa, apenas unos días después de una impresionante movilización de más de 20 mil mujeres de los cinturones pobres de la ciudad?. Hasta aquí la cita.

En aquel tiempo, la 28 de Octubre surge para defender un espacio en la vía pública y ganarse la vida en una forma honrada, pero rebasa esta dimensión por el número de afiliados que llega a tener, lo cual le permitió ser un grupo de presión importante. No sólo participa en demandas hechas al municipio respecto al ambulantismo, sino que apoya reclamos de otros grupos.

En el año de 1984 su líder Rubén Sarabia Sánchez "Simitrio Tzompazquelli Zitlal", consideraba que tenía capacidad y la fuerza suficiente para apoyar a quien se lo solicitase, apoyaban a los ferrocarrileros, trabajadores de la Volkswagen, campesinos, estudiantes y quien les solicitaba ayuda.

Era un cacique urbano. Controlaban combis, taxis, y también se involucró en problemas de arrendamiento y ocupación de vivienda. Era tal la fuerza de la 28 de Octubre que en el año de 1984 se consideraba que ambulantismo había ganado la vía pública, y que su líder Simitrio los había conducido al otro lado da la ley, y que los vendedores eran usados como carne de cañón, un nuevo poder dentro del Estado rompía el orden tradicional.

Es precisamente en el sexenio de Mariano Piña Olaya cuando el jefe de asesores, Don Alberto Jiménez Morales orquesta una estrategia para desmantelar a la 28 de Octubre y encarcelar a su dirigente Simitrio.

¿A qué dedica el tiempo libre?

Actualmente, Simitrio dedica su tiempo a la venta de joyería y a los estudios, ya que pronto cursará la licenciatura en Leyes o Ciencias Políticas, así como a esperar a que le levanten las restricciones que le impuso el gobierno del estado, que le impiden gozar de sus derechos políticos.

Él ha decidido no volver a estar al frente de esa agrupación, únicamente está dispuesto a asesorarla.

La dirección de la UPVA es colectiva y sus miembros son quienes destacan en los trabajos de organización de dicha agrupación. En ese esquema ya no entra Simitrio, dice su cónyuge Rita Amador.

Luego de que salió de la cárcel el 11 de abril de 2001 -como resultado de un proceso de preliberación- se le impusieron nueve restricciones, una de ellas hablar con los medios de comunicación.

Rubén Sarabia fue encarcelado en 1989. La Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una de sus primeras recomendaciones, en la que pedía -mediante el expediente 9/71- que terminara la segregación en que se mantenía a Simitrio en el Centro de Readaptación Social de San Miguel.

El entonces gobernador de Puebla, Mariano Piña Olaya, nunca hizo caso a esa petición. En 1993, el líder de la UPVA fue trasladado al penal de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, en donde su situación se agravó.

En esa cárcel tapatía, Simitrio estaba igual de aislado, en una prisión en donde todo era de color beige, desde la ropa hasta las paredes y el mobiliario. A sus familiares únicamente los podía ver una vez por semana, en una visita que duraba ocho horas, luego de que eran sometidos a una revisión que incluía una inspección de las partes íntimas de sus cuerpos. Adentro, una norma era guardar silencio; pese a ello, Rubén Sarabia procuraba cantar todo el tiempo para no perder el ejercicio del habla. "Los guardias me decían: usted es la esposa del preso cantor", recuerda su esposa en declaraciones a La Jornada.

En 1997 fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social Número Uno de Almoloya de Juárez, estado de México. Ahí continuaron las mismas condiciones inhumanas. Tres años después salió libre. En las tres cárceles en que estuvo luchó contra una enfermedad que le afectaba el sistema nervioso.

La UPVA ha sido la organización popular más importante de la ciudad de Puebla. En la década de los años 80 tuvo su mayor auge -pues en sus filas militaron más de 10 mil comerciantes- y al final de esa década inició un largo periodo de altibajos, a raíz de la detención de su líder. Desde entonces su presencia en los mercados se ha reducido en un 50 por ciento y el número de afiliados disminuyó en un 70 por ciento.

En el sexenio bartlista, recordó, el abogado Carlos Talavera -quien fundó la Alianza de Agrupaciones Autónomas- intentó tomar a mano armada el mercado Miguel Hidalgo de Puebla y, en general, se buscó expulsar de todos los centros de abasto a militantes de la UPVA. Además, hubo cinco secuestros de integrantes de la organización, en lo que pareció ser detenciones extrajudiciales. Durante ese periodo, la 28 de Octubre perdió más de 5 mil puestos de ventas.

 

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