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Nunca fue mi amigo.
Tampoco ambos buscamos la amistad.
Hubo una relación profesional en su paso por la Universidad Autónoma de Puebla, donde hay que establecer el cumplimiento cabal a todos y cada uno de los acuerdos.
Jamás pretendimos imponer ideas o líneas de sujeción.
Un par de veces nos reunimos a desayunar.
La verdad siempre hubo respeto, aunque ambos sabíamos que terceros pretendían no sólo alejarnos, sino enfrentarnos.
A pesar incluso de las críticas de este reportero, siempre que coincidíamos se podía platicar, intercambiar análisis y ver hacia adelante.
Admito que siempre estuvo al tanto de los productos periodísticos que se desarrollaban y los recibía como propios.
En el 2002, este reportero conducía el noticiero matutito de Al Portador por La Tropical Caliente.
Había decidido (oséase yo) darle una variante a la información de los viernes con secciones más relajadas (el espiaeficaz con Zeus Munive y luego El Tío Lolo con Daniel Hernández). La noticia se presentaba desde una perspectiva irónica y se introdujo sólo ese día la música como un plus para relajar al radioescucha con canciones no comerciales.
Apenas concluyó el programa y sonó el teléfono. Era Rigoberto Benítez, quien me invitaba a desayunar para platicar sobre un estudio de medios electrónicos en Puebla.
Acordamos el lunes siguiente. Fue en Los Amorosos de la Juárez, donde coincidimos.
Tras el respectivo saludo expuso que la dinámica informativa de los viernes se había convertido en una alternativa informativa atractiva para los radioescuchas.
Mostró el estudio de marras, donde se observaba el crecimiento de Al Portador los viernes, a diferencia de lo que ocurría de lunes a jueves.
¿Y qué hago?
¿Le sigo como voy?, pregunté con ingenuidad.
No, no sólo eso, hazlo todos días de la semana, sugirió y aclaró: “tu bolsillo lo resentirá porque necesitarás comprar discos acordes con el perfil de la estación”.
Y así fue. A partir de ese día la música se convirtió en parte esencial de Al Portador, al grado de que aún hay radioescuchas que se interesan sólo en el programa a partir de la propuesta musical.
Mix up se lo agradece, porque Al Portador se convirtió en su principal cliente, al grado de disponer hoy de la más completa discografía.
Está claro que cuando los empresarios, políticos o periodistas aceptan las ideas de los expertos todo fluye. De lo contrario, se estancan. No fue el caso.
Ese es el Rigoberto Benítez que queda en el recuerdo de este reportero.
Siempre se lo reconocí.
Frente a propios y extraños.
Buena parte de lo que hoy es Al Portador radio fue gracias a Rigoberto.
Desde aquí un abrazo a la familia.
Seguro nos reencontraremos en algún momento para aclarar malos entendidos, pero sobre todo para disfrutar a la música como ingrediente fundamental de la noticia, porque hoy es lo que le da ritmo.

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Comentario de INVITADO en 2010-08-17 09:35:51 Estimado Mondragón, los medios necesitan de una purga ciertamente, hay demasiada corrupción, denostan, agreden, difaman y posteriormente no hay una disculpa si se comprueba por parte del agredido que es inocente de toda culpa que le refieren. Son ilusos quienes creen que con la Purga se acabarán los mercenarios de la pluma, grave error, nunca, los amañados siempre lo seguirán siendo, si el gobierno estatal deja de subsidiarles o pagarales su chayote simplemente cambiarían de jefe, se irian con el partido de oposición que les llegue al precio. su actual prospecto es el PRI que sin duda alguna pagará, y así será la cadena, lo único que cambiaría es la exactitud de los pagos con lo que lo hacen ahora los del poder. Es para inacutos pensar que un enrique Nuñez, Morales, Varillas, Mejía, Arellano entre muchos otros dejaran de hacer lo que por costumbre tienen en arraigo. Indescriptible es el lenguaje y la saña de nuñez que trasciende a muchas lecturas no como el admirado sino como el retrógrada del periodismo, el mercenario mayor. Así es esto, se dan baños de púereza con la libre expresión y estan como los de la iglesia, son pederasta, homosexuales muchos de ellos y resulta que ahora critican la resolución de la Suprema corte de Justicia. Aquí en M{exico, en Puebla se da por muchos sacerdotes y jerarcas de cargo mayor, pues con qué calidad moral se atreven a criticar ? Igual que los periodistas, solo otras generaciones y unos cuantos de experiencia podrían cambiar el rumbo del periodismo en Puebla, tu aun no me convences Mondragón muchas veces eres tibio y en otra s muchas no mides con la misma vara en la misma circunstancia. Por el bien de todos la ruta del periodismo poblano debe cambiar de inmediato sin esperar a que les hagan la purga o vetar a esos que lesionan. Antonio Sandoval | 1 |