Viernes 24 de Octubre del 2014

El Transporte Público en la Angelópolis

transporte

Por: Gabriel López Castañeda **

 

Puebla es Puebla y su región metropolitana, un conglomerado interurbano en que conviven casi la mitad de la población del estado de Puebla. Como en cualquier metrópolis, la prestación de servicios es compleja y muy diversa.

Entre ellos, el transporte público.  El cuál se presta sin la calidad y cantidad que los poblanos requerimos, cada día, los que se mueven por ese medio de transporte y aun los que lo hacemos por nuestro propio medio, tenemos que sufrir el pésimo servicio y desgraciadamente afectar la calidad de vida que una ciudad como la de Puebla debe otorgar a su habitantes.

Gobiernos han ido y venido a través de los años y han tratado (Con mas pena que gloria) de resolver el problema, la mayor parte de estos gobiernos han demostrado una monumental incapacidad, en todos estos gobiernos se ha destacado la improvisación y pésima o mas bien nula planeación, a las que tenemos que agregar la demagogia y la inercia propia de la prestación de este servicio, (mas la consabida corrupción).

Durante años se han tomado decisiones sin la adecuada planeación, sin diagnósticos, y cuando estas se hicieron adecuadamente, con los cambios de gobiernos municipales o estatales, se truncaron por no ser parte de los planes de los nuevos gobiernos. Hemos sido testigos de muchas actividades que se han ejecutado sin objetivos, sin estrategias y sin líneas de acción, nacidas de la planeación participativa.

Los permisionarios, los choferes y aun los usuarios evadimos y desobedecemos la reglamentación en la materia, sistemáticamente todos la ignoramos, a la fecha no se ha podido elaborar un “Plan Maestro del Servicio Publico de Pasajeros”, lo que provoca ahora y a futuro que el servicio solo sirva como medio de lucro, gracias a la nula efectividad, indecisión e inacción de las autoridades. Hasta la fecha, nadie a ciencia cierta, sabe si el precio del pasaje es el justo.

Para el usuario es “Caro” para los dueños es “barato” y para los choferes es “mal pagado”, aun así muchas veces los choferes ganan mas que un obrero, un docente, un médico o un empleado público.

“EL MEOLLO DEL ASUNTO”. El problema del transporte no se solucionará en tanto no se convoque a un gran foro enmarcado dentro de las soluciones a mediano y futuro plazo de la “Angelópolis”, en donde se involucren usuarios, choferes, concesionarios, académicos, ambientalistas, iniciativa privada, gobiernos municipales y el gobierno estatal, las soluciones no se pueden dar  por decreto, debemos reconocer que el ineficaz e ineficiente servicio de transporte público de la Angelópolis es un problema “publico” que exige y reclama una adecuada política a escala metropolitana; como decía anteriormente para diseñarla, lo primero debería ser un diagnóstico participativo, es decir, con la intervención de los expertos y actores, sin descuidar las opiniones de los usuarios. Sobre esa base, se deben tomar las decisiones gubernamentales.

En los ayuntamientos se deben dar los debates técnicos y políticos. Se deben discutir los costos, por supuesto. Pero también las posturas ideologicas: ¿cuál debe ser la función del Estado y del municipio en el transporte? ¿Debe regular y controlar, nada más? ¿O también puede prestar los servicios? ¿Debe subsidiar el precio del boleto, o dejar según la Ley de la Oferta y la Demanda (Libre Mercado) que lo fije? ¿Queremos un Estado "mínimo" o un Estado "empresario"? aclarando: "mínimo" no es ausente, y "empresario" no es deficiente.

A partir de entonces, se deberá poner en marcha un nuevo servicio acorde a la realidad y arquitectura de la angelópolis. No quiero decir que las experiencias exitosas de otras latitudes no sirvan (Ejemplo: el éxito del Transmilenio de Bogotá en Colombia). Solo que no debemos "copiar y pegar". La solución del problema del transporte requiere de muy buenos urbanistas y de mejores gestores, no imitadores.

Ese diagnóstico participativo y esa decisión gubernamental requieren una visión estratégica. Insistimos: la ciudad de Puebla debe ser vista como el centro de la gran región Angelópolis. Motivo por lo que, tanto en el diagnóstico como en la decisión y, por supuesto, en la gestión de los servicios deben intervenir el gobierno del estado y los ayuntamientos involucrados, es decir debemos “Pensar Global pero Actuar Local”, debemos tener una gran visión Angelopolitana.

**El autor es Miembro de IDEAS A.C.

Correo Electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Escribir un comentario

kungfu