Felar con Meade, no es preguntar

Por Alejandro Mondragón

 

Ya ni la chingan los heraldos de José Antonio Meade, precandidato del PRI a Los Pinos. Ahora resulta que en un día subió más de 20 puntos en las encuestas.

 

Que bastó el dedazo de Peña Nieto para incluso rebasar al mismísimo Andrés Manuel López Obrador y echar al tercer lugar al impresentable de Ricardo Anaya.

 

En serio, vaya pompa de jabón han construido en los medios en torno a Meade, quien recibe sin el menor recato las portadas de la prensa y los titulares de radio y televisión.

 

De cuánto aquí, ese personaje que gobierna en el país, Peña Nieto, lo que toca lo convierte en competitivo, carismático y capaz de conducir a México por la ruta que jamás lo ha llevado el PRI en el poder.

No hay seriedad en los análisis. Sólo se falta el respeto a las audiencias y lo peor, ahora en las entrevistas de medios, Meade se sienta, abre las piernas y los periodistas se hincan en una almohada no para preguntar, sino para felar todo lo relacionado con su maravillosa vida que le brindará al país.

 

Lamentable que todavía el sistema crea que vivimos en la época del carro completo, el sometimiento sin escrúpulo de los medios, donde el presidente de la República no destapa al candidato de su partido, sino a su sucesor.

 

Le faltan al respeto al ciudadano. Escupen a la pluralidad y le meten bruscamente la mano a la señorita democracia.

 

Se perdió el decoro. Meade es el nuevo salvador del país y el único que –aseguran- derrotará al hartazgo social que capitaliza Andrés Manuel López Obrador.

 

No faltará algún oootro pendejo que diga que él sí puede ganarle a Meade.

 

Lo cierto es que el candidato de Peña se asemeja a una especie de Pascual Ortiz Rubio de los intereses de Peña y su pandilla.

 

Creen que Meade gobernará, cuando en realidad será Videgaray, socio y cómplice de Peña, quien mandará por segundo sexenio consecutivo.

 

Por algo, fue él quien lo destapó con halagos y el PRI a su servicio.

 

 

About The Author

Related posts