Inseguridad responde a omisiones de la administración pasada

Por Shanik David

 

El incremento de la inseguridad en el estado no es algo que haya iniciado con el cambio de gobierno en febrero pasado, sino que es un problema que ha aumentado de manera sistemática en los últimos años sin que se haya atendido de manera eficiente.

 

Esta es una de las conclusiones a las que se llegó en el Foro sobre la Seguridad Pública en Puebla, destacando que hubo una falta de políticas públicas en los sexenios anteriores para responder a la delincuencia, en particular durante el gobierno de Rafael Moreno Valle.

 

“Es importante reconocer en qué se ha fallado, particularmente en el gobierno de la alternancia de Moreno Valle, en materia de seguridad, para que las políticas públicas sean tiros de precisión y no ocurrencias como fueron los arcos de seguridad, que de poco han servido pese a que representaron una inversión millonaria” detalló Alejandro Guillén Reyes, académico de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) e integrante de la Red Ciudadana por la Seguridad de Puebla, que organizó dicho foro.

 

Insistió que el crecimiento de delitos como los feminicidios y homicidios de todo tipo “no fue por generación espontánea” sino que hubo cosas que se dejaron de hacer y que ocasionaron que el problema no se frenara a tiempo.

 

Una de estas fallas, añadió, fue el cierre de oficinas del Ministerio Público en varias zonas del estado, lo cual no sólo puso a Puebla por debajo de la media de instalaciones de este tipo dependiendo el número de población sino que derivó que hubiera una baja en la atención a las víctimas del delito.

 

Estas deficiencias son responsabilidad de los tres poderes del estado, y tienen que atenderse de manera urgente, pues la falta de diseño de políticas públicas adecuadas deriva en otro tipo de problemas que, a la larga, podrían generar una fractura más profunda en el tejido social.

 

Otra de las conclusiones a las que se llegaron es que las autoridades fueron rebasadas por la delincuencia, punto al que se le puede hacer frente por medio del diálogo con diferentes actores sociales para conocer de primera mano cuáles son los factores que llevan a esta situación de violencia que se vive.

 

Es más, como parte de estos esfuerzos de apertura, Guillén Reyes comentó que sería interesante que las autoridades escucharan lo que los policías tienen qué decir, pues ellos son los primeros que tienen que enfrentarse con estas situaciones y podrían tener una visión más clara de la problemática.

 

Además, los especialistas que participaron en el foro coincidieron en la necesidad de reestructurar las instituciones encargadas de la seguridad y la impartición de justicia, pues en estas prevalece la impunidad y la corrupción.

 

“Si aumenta la impunidad lo que deriva es la anarquía y eventos que no queremos, como son los casos de linchamientos, en una sociedad donde el Estado no garantiza la seguridad, la sociedad de desquebraja”, sentenció Guillén Reyes.

 

El académico comentó que se buscarían acercamientos con las autoridades tanto estatales como municipales para entregarles estas conclusiones, con la esperanza de ser tomados en cuenta, aunque los resultados del foro, el cual se llevó a cabo en septiembre pasado, también serán difundidas en internet para que la sociedad en general tenga conocimiento de las mismas.

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