El Moreno Valle que Enrique Cárdenas mostró llevar dentro

Por Alejandro Mondragón

 

Pésima señal envió la presunta mejor carta ciudadana poblana que ante el primer obstáculo se vuelve loco, hace berrinche y descalifica lo que apenas horas antes respaldaba.

 

Enrique Cárdenas Sánchez, ex rector de la Universidad de las Américas, terminó igual o peor que todo narcisista con aspiración de poder: “La democracia soy yo, la sociedad soy yo, sin mí Puebla no se salvará”.

 

Un arrebato de quien se supone usa la serenidad para el análisis.

 

En círculo rojo de Andrés Manuel López Obrador fue muy comentada la rabieta de Cárdenas. “De la que nos salvamos”, dijeron.

 

Enrique Cárdenas llegó con la invitación de participar en el proceso de elección del candidato a la gubernatura por Morena. Quemó sus naves periodísticas y académicas.

 

Sabía que tendría que pasar el tamiz de la encuesta, pero él dio por hecho que sería el candidato, más cuando –viejo lobo de la política- el senador Luis Miguel Barbosa se hizo a un lado, en primera instancia.

Cárdenas como buen académico lo dio por muerto, pero como bisoño aspirante nunca supo que en política nadie muere, y menos un cabrón como Barbosa.

 

Ahora, las plumas académicas ligadas a él salen a descalificar a Morena por un proceso en el que Cárdenas siempre supo las reglas. Se creyó el candidato natural ciudadano, salvador de Puebla ante el Maximato.

 

En la ingenuidad llevó la penitencia, pero su reacción que en primera instancia fue de apoyo se transformó en un berrinche al estilo Ricardo Monreal y conforme los espejos de sus amigos le dan la razón cree que nadie más que él es el mesías poblano.

 

En realidad, Cárdenas mostró el Moreno Valle que todo político lleva dentro. Sólo si los procesos lo favorecen, hay democracia, transparencia y vida plena.

 

De lo contrario, todo es una mierda.

 

El propio Moreno Valle se exhibió con su descalificación al Frente Ciudadano por México: es una farsa, no me incluyen, cuando él jamás tomó en cuenta a nadie, salvo su corte de lambiscones y empleados.

 

Por lo pronto, Enrique Cárdenas y sus frases:

 

“La sociedad, las personas con nombre y apellido necesitamos involucrarnos para rescatar el poder público para los ciudadanos: la verdad es que lo han secuestrado”, manifestó el mesías.

 

“Los partidos políticos no son por ahora los mejores instrumentos para organizar el poder en México, su distancia de la sociedad impide un gobierno honesto, eficaz y sobre todo centrado en la gente”, acusó el salvador.

 

“Los ciudadanos debemos encontrar los mecanismos pacíficos e institucionales para recuperar el poder para la sociedad, eso es lo que sigue”, agregó el pecado original.

 

“Propuse hacer de Puebla un ejemplo nacional y recuperar la vida pública a favor de la sociedad”, recalcó el hijo del verbo encarnado.

 

“No sé qué pudo haber pasado, esto era un parteaguas, porque al final de cuentas se trata de una persona que no había estado en la vida política… por alguna razón el Consejo decide, con base en sus propios métodos, qué hacer… Cosas del Consejo; acepté las reglas y pues así están”, reconoció el Frank Underwood, región 4.

 

“Sí es una oportunidad que se pierde, de parte de un ciudadano que quería hacer las cosas bien, ofreciendo un gobierno honesto, un gobierno eficaz, centrado en la gente y que acotara el poder”, argumentó el ave fénix de la política.

 

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