Los frentes de Martha Erika

Por Valentín Varillas

 

El camino rumbo a la candidatura al gobierno estatal ya no está tan pavimentado como quisiera la señora Alonso Hidalgo, esposa del ex – mandatario poblano Rafael Moreno Valle Rosas.

Si pretende darle continuidad al maximato inaugurado por su cónyuge, deberá sortear con éxito varios obstáculos que se le abren ya desde los más diversos frentes y los que podrían aparecer desde este momento y hasta que se defina quién será el próximo gobernador de Puebla.

Algunos vienen de lo que queda del grupo político al que le dio forma Rafael y lo encabezan quienes se sienten con los tamaños suficientes como para desplazarla en la carrera por la candidatura del PAN.

El “affaire” Lozano parece un claro ejemplo de lo anterior.

Culpado por el núcleo morenovallista de haber sido quien filtró al periódico Reforma aquellas comprometedoras fotos, en donde Rafael aparece con Othón Muñoz Bravo en una cabalgata que se realizó el pasado 12 de febrero en Tamaulipas, el senador vive hoy horas oscuras en su exilio político de Puebla.

Las imágenes destaparon las complicidades de alto nivel que existen entre autoridades poblanas y las bandas relacionadas al robo de combustible de Pemex y la infiltración del dinero producto del “huachicol” en las campaña de personajes cercanos a Moreno Valle.

Un tema demoledor para la potencial campaña de Martha Erika que impactará seguramente en la línea de flotación de la virtual abanderada y con el cual Lozano pretendía colocarse como un potencial Plan B en la baraja sucesoria oficial.

No le resultó.

En el círculo íntimo de operadores y asesores del ex –gobernador, esto fue leído como un tema de “altísima traición” y se operó en consecuencia.

Ameritó una reunión secretísima entre el mandatario actual y el anterior para definir acciones inmediatas.

Se encontraron, entre otras cosas, que Mario Rincón estaba involucrado en la estrategia, como encargado de la obtención, procesamiento y operación de la información.

Sí, quien no pudo ni siquiera ganar la diputación federal en el 2015, con todo el apoyo del gobierno estatal, sería la pieza clave del proyecto Lozano.

Con razón naufragó.

Otro frente que tendrá que sortear Alonso Hidalgo será el de su propio círculo cercano.

Una revisión absoluta de lealtades y una evaluación profunda de perfiles, bien valdría la pena si lo que está en juego es la gubernatura.

Vimos ya pifias monumentales en el manejo de su imagen y en contenidos subidos –y después borrados- de sus cuentas en redes sociales, lo cual en tiempos de campaña puede resultar aplastante para sus aspiraciones.

Casos como el de “la muerta” Fernández de Castro, implicada en el espionaje de personajes cercanos a Margarita Zavala, que se han insertado en el círculo íntimo de Martha Erika como maligno cáncer y que en los hechos serán un pesado lastre para su imagen.

La purga debe ser inmediata y contundente.

Y por último, los panistas tradicionales, los que seguramente desde sus trincheras le harán la contra-campaña a la que oficialmente será la candidata de su partido.

Se sumarán desde la clandestinidad al trabajo electoral a favor de la independiente Margarita Zavala a nivel nacional, y en el tema de la gubernatura –si bien se ve difícil que voten por el candidato de algún otro partido- pueden hacer vacío y de plano no salir a votar el día del proceso.

Varias aristas tendrán que limar todavía quienes tienen hoy en sus manos la operación del proyecto “Martha Erika”, sin duda actualmente la mejor posicionada y la que más oportunidades tiene de regresar a Casa Puebla, ya como huésped principal.

La paradoja es que todo lo anterior dependerá de si Rafael puede o no amarrar la candidatura presidencial.

De ir en la boleta, tendrán que perfilar en el estado un Plan B que, por lo menos hoy, no tiene ni pies ni cabeza.

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