La realidad de Morena para 2018

Por Rodolfo Rivera Pacheco

En los primeros dos meses de 2017 mucho se ha difundido que todo está prácticamente decidido en cuanto a resultados de las elecciones del año entrante. Que en 2018 simplemente se confirmarán triunfos y derrotas que hoy todos vaticinan –o desean-.

Y yo creo que lo único seguro es que no hay nada seguro. Nada.

A nivel nacional, hoy hay una frenética corriente que da por sentado que el ganador de la elección presidencial será Andrés Manuel López Obrador y que su partido MORENA arrasará en todos lados, por el simple hecho de que el nombre del tabasqueño irá en la boleta y que la gente simplemente tachará por los candidatos de ese partido así sean unos ilustres desconocidos o unos auténticos bultos.

Creo que eso no es ni será así. En política no hay leyes inquebrantables como en la Física.

Para empezar, si bien es cierto que hoy AMLO está a la cabeza de muchas de las encuestas nacionales, también lo es que en 2016 y 2012 también iba a la cabeza en los años previos a la elección, porque aún no había candidatos de los otros partidos y mucho menos campaña. Y ya sabemos cómo terminaron esos procesos electorales presidenciales.

López Obrador, luego de estar arriba en las preferencias se equivocó en numerosas ocasiones aquellos años y fue bajando poco a poco conforme se acercaron las fechas de las elecciones: no fue a debates, atacó, lanzó diatribas y en los otros partidos también supieron aprovechar sus debilidades, ya con candidatos reales.

PRESENTA LIBRO AMLO

Hoy, el llamado “Peje”, luego de permanecer callado y pacífico en los últimos tres o cuatro años, ya empezó a mostrarse tal cual es (nadie puede sustraerse de su naturaleza) y empieza a caer en diatribas y polémicas con algunos que lo quieren llevar a esos terrenos, como el Gobernador de Veracruz, quien hábilmente lo llevó a enfrentarse en una guerrita de videos que al que posicionaron fue a él, al veracruzano, ilustre nepotista que ahora ya hasta sueña también (uno más) con ser abanderado presidencial del PAN.

AMLO se equivocó en ese enfrentamiento y posicionó gratis al listo y manipulador gobernador veracruzano (que no ha hecho absolutamente NADA en Veracruz en tres meses de “gobierno”, solo culpar un día sí y otro también a Javier Duarte de todo lo que ocurre). Pero el tabasqueño también se equivocó recientemente atacando a la Marina Armada de México por sus acciones en Nayarit (a nadie en México le disgusta que se combata a los delincuentes “malos”) y también al atacar a los periodistas jarochos tachándolos de “maiceados” (quizás sea cierto, pero se metió con los formadores de opinión… igual que hace años el candidato del PAN en el D.F. Carlos Castillo Peraza, quien “pendejeó” a periodistas y jamás lo perdonaron).

¿Este es el candidato presidencial ganador de 2018? No. Aún falta mucho. Y faltan los otros candidatos. Y falta la campaña. Y faltan los debates. Y falta la fuera sucia. Faltan aciertos y errores de todos.

En Puebla, los líderes de MORENA, unos muchachos impetuosos pero poco experimentados y sí muy desconocidos, se alarman de que estén arribando políticos o empresarios que han estado en otros partidos o gobiernos y aseguran que son oportunistas o “despojos” del PRI que ahora quieren subirse al tren ganador de AMLO.

Y puede que tengan razón. El problema es que los MORENOS “históricos” apenas tienen dos, tres o cuatro años de “pertenecer” al partido del tabasqueño y la verdad no son conocidos por nadie, o bien ni poblanos son. Y si atacan de oportunistas a otros, también deberían colocar en ese costal, por ejemplo, a personajes como Manuel Bartlett, ex Gobernador del PRI y bastante autoritario, por cierto.

Es más, me arriesgaría yo a decir que prácticamente todos los cuadros dirigentes o destacados de MORENA hoy, ya han estado en otros partidos y han contendido por otras siglas en procesos anteriores. Todos. En todo el país.

Pero además, siguen pensando que lanzando a cuadros como Abraham Quiroz, quien también ya critica a los “arribistas”, pueden ganar en Puebla por el simple hecho de que López Obrador estará en la boleta. Creo que se equivocan. En 2016 la candidatura y campaña del académico de la BUAP fue poco menos que un ridículo.

No hay nada seguro. La gente bien puede votar (reitero, si no siguen sus equivocaciones) por AMLO para Presidente, pero por candidatos de otros partidos para Gobernador, Senadores y Diputados. Serán demasiadas boletas electorales. Serán varios los razonamientos para decidir el voto por cada uno de los puestos.

Si MORENA quiere ganar la elección presidencial, pero también la gubernatura y los otros cargos como Diputaciones y Alcaldías, tendrá que lanzar candidatos conocidos, hábiles para el debate, polémicos pero sin pasado corrupto, inteligentes y estudiosos de lo que quiere la gente. Si en el partido de López Obrador en Puebla no lo hacen así, claro que pueden perder. No hay nada que esté escrito irremediablemente, como hoy lo piensan los tradicionales fundamentalistas que siempre se suman al Peje.

¿Y la situación futura de los otros partidos en Puebla también ya está escrita irremediablemente? ¿Gana irremediablemente la esposa del ex Gobernador y el PAN arrasa en Puebla? ¿El PRI va a perder sin remedio alguno en 2018?

Mmmmm. De eso platicaré en mis próximas colaboraciones.

okrodo

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