Esparza vuelve a plantar a jubilados BUAP

Por Shanik David

El rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Buap), Alfonso Esparza Ortiz, sigue dando largas para reunirse con los representantes del movimiento de jubilados, ya que si bien se tenía acordada una reunión para el pasado lunes, esta no se concretó.

Fue hace dos semanas cuando una secretaria de la oficina del rector notificó a los jubilados que sería este lunes 24 de agosto a las 2 de la tarde cuando tendrían el encuentro con Esparza Ortiz; sin embargo, no se informó en dónde sería la reunión, por lo que pasó la fecha y este encuentro no se concretó.

Ese mismo día entregaron un oficio a la oficina de la rectoría, exigiendo que se reagendara una nueva cita y que esta si fuera respetada por las autoridades universitarias, pero hasta el momento no se ha informado nada al respecto.
Por esta razón, la mañana de ayer los miembros de Jubilados Unidos Buap, realizaron una manifestación a las afueras del Hospital Universitario, para exigir el respeto a sus derechos laborales y los de sus compañeros que siguen en activo.

Guadalupe Martínez, vocera del movimiento, explicó que incluso ellos están en disposición de llegar a un acuerdo con la rectoría, de que en caso de que no fuera posible darles el aumento salarial del 8 por ciento que les fue autorizado a los empleados en activo, se podría dar un bono a los pensionado para esta equiparación.

Sin embargo, la jubilada explicó que cuando se presentó esta oferta a Oscar Gilbón Rosete, tesorero de la universidad, les respondió que él prefiere darles un aumento salarial que los beneficie en sus prestaciones de fin de año.

Aunque el movimiento está orientado principalmente para la solución de los problemas de los jubilados, también se han tomado causas de otros trabajadores de la universidad, como son aquellos que han sido contratados bajo un modelo de outsourcing.

Martínez explicó que son cerca de 150 empleados que laboran tanto en las Farmacias Fleming, como en el Hospital Universitario, así como en otras áreas de la casa de estudios que se encuentran en estas condiciones.

Ellos, tienen entre 2 y 18 años laborando en la Buap, pero se manejan como empleados de empresas externas, por lo que no cuentan con prestaciones ni bases sindicales, pese a tener el tiempo y características necesarias para esto.

Incluso, Martínez detalló que aunque se dice que están contratados de manera externa, es la propia universidad la que les paga sus salarios, a nombre de la supuesta empresa externa, lo cual representa una anomalía en el manejo de estos pagos.

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