El guitarrista (Segunda parte)

Justo en ese instante se nos pegó otra chica, una rubia que también iba algo bebida. Él tampoco le hizo ascos.

-¿Vamos a sentarnos en alguna parte? -Dijo él.

Aún agarradas a él, nos condujo a un sofá, nos sentamos una a cada lado y la rubia en su regazo. Empezaron los magreos y la cosa se empezó a poner bastante caliente, la situación era morbosísima y me estaba poniendo a mil. No habían pasado ni dos minutos cuando un chico se nos acercó.

-Ahí estaba yo tío. -Dijo. Era el guitarrista del grupo. Tardé un  poco en reconocerlo pero fijándose bien, llevaba la misma ropa que en el concierto, una camisa azul semiabrochada y unos vaqueros.

-Bueno pues ahora estamos nosotros. -Contestó el cantante.

El chico se sentó en un sofá de al lado bebiendo de su cerveza.

-Em… ¿Nos puedes dejar algo de intimidad? Nos estás cortando un poco el rollo. -Dijo el cantante.

El guitarrista se empezó a partir de risa.

-Pues os vais a un hotel joder. -Dijo bromeando.

-¿Por qué no te vas por ahí a ligarte a alguna? -Sugirió el cantante.

-Porque ya te las has ligado tú a todas cabrón. -Respondió entre risas.

-Bueno, pues hagamos una cosa. Te dejo elegir a una para ti.

Mi amiga y yo nos miramos extrañadas. El cantante nos hizo levantarnos.

-¿Cuál de ellas te gusta más? -Dijo- ¿Rubia, morena o castaña?

El guitarrista se lo pensó un poco.

-La castaña. -Dijo al fin. Era yo.

-Bueno guapa, otra vez será. -Me dijo el cantante dándome una palmada en el culo para empujarme hacia adelante.

-Hola. -Le dije, no sabía qué decir aparte de eso.

-Hola. -Me respondió él. Surgió un silencio incómodo. -¿Quieres tomar algo?

-Vale.

Nos fuimos a la barra y pedí un cubata. El guitarrista no era tan atractivo como el cantante. Tenía el pelo largo por debajo de los hombros, las cejas muy pobladas y una gran nariz. Su personalidad era también muy distinta a la del cantante, pues no era tan abierto. Mi libido para aquel entonces había dado un bajón importante, me había quedado con la miel en los labios, puede que ni eso, pero aún estaba bastante cachonda. La forma en que el cantante me había pasado a su amigo, con una palmada en el culo y un empujón me había excitado bastante por alguna razón.

Miré al sofá con envidia. El cantante estaba alternándose para morrear a mi amiga y a la rubia, y de vez en cuando se morreaban entre ellas mientras le metían mano. Podría haber estado yo ahí ahora. Miré al guitarrista y vi que él me estaba mirando. Quería empezar a tirarle los tejos pero no estaba muy inspirada.

-Bueno, cuéntame algo ¿No? -Le dije para hacer algo de conversación- ¿Qué tal es tocar con el grupo?

Él le dio un trago a su cerveza.

-Si quieres volver con ellos aún estás a tiempo. ¿Eh? ¿De verdad quieres que te aburra con cosas del grupo?

Yo me encogí de hombros y él empezó a contarme que se unió al grupo porque se enteró gracias al bajista que estaban buscando un guitarra, que él compone las partes de guitarra de las canciones y el cantante le pone letra, que llevaba tocando la guitarra desde los 15, y era muy fan de David Bowie y Johny Marr…

-¡A mí también me gusta Bowie! -Le dije- Me encanta Ziggy Stardust.

Él sonrió.

-Hice una cover de esa hace un tiempo, si quieres te puedo pasar la cinta, la debo de tener por ahí.

-Me encantaría oírla. -Contesté- Una cosa… ¿Por qué me elegiste a mí antes?

-¿Hace falta que responda a eso? Porque eres la que más buena está de las tres.

Me sonrojé un poco. No me esperaba que saliese por ahí.

-Yo estoy en el grupo básicamente por tocar la guitarra, a la que soy muy aficionado. Pero no le hago ascos a un dulce si me lo ponen delante. Es solo que él se lleva toda la atención femenina, como puedes observar. -Dijo señalando al cantante.

No me extrañaba en absoluto, estaba buenísimo. Lo pensé pero no lo dije. El guitarrista bien mirado, tampoco estaba tan mal, siempre me gustaron los chicos con la nariz grande y sus cejas le daban un toque muy masculino. Me acerqué un poco más a él, notando cómo el alcohol me hacía efecto.

El cantante se levantó con las dos chicas y desaparecieron tras una puerta.

-¿A dónde van? -Pregunté.

-¿Tú que crees? -Me dijo- Arriba hay unas cuantas habitaciones para la ocasión.

Lo miré a ver si me proponía lo mismo, pero él apuró su cerveza y fue a por otra. Me dio la impresión de que ligar no era lo suyo. Al poco rato volvió trayéndome a mí otra bebida, y justo en ese instante empezó a sonar Ziggy Stardust.

-La he pedido para ti. -Dijo.

(Continuará….)

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